Tratamiento médico rehabilitador de Suelo Pélvico en Madrid

Supera tus problemas de suelo pélvico y vuelve a ser tú

Rehabilitación de suelo pélvico para volver a tu vida

Los trastornos del suelo pélvico representan un importante problema para las personas afectadas, pues conllevan un grave deterioro de su calidad de vida.

Aunque estos problemas afectan a hombres y mujeres, son más frecuentes en las mujeres.

Si eres mujer y sufres:

✓ Incontinencia urinaria
✓ Dolor pélvico
✓ Incontinencia fecal
✓ Prolapso de órganos pélvicos
✓ Vejiga o intestino neurógeno

o cualquier otra patología de suelo pélvico, puedes sentirte limitada e incapacitada para vivir con normalidad.

Actividades cotidianas como salir a pasear, hacer deporte o ir a trabajar se han convertido en tareas incómodas o imposibles para ti.

Sientes una gran molestia e inseguridad diarias.

Apenas quieres salir de casa y esto repercute negativamente en tu vida personal, social y familiar.

Te sientes sola

La vergüenza y el miedo al rechazo te impiden compartir tu problema con amigas y familiares o incluso con un profesional que podría ayudarte a solucionarlo.

Quizá has asumido tu disfunción de suelo pélvico como algo “normal”.

O piensas que no existe solución para tu problema y que nadie puede comprender por lo que estás pasando.

Pero no es cierto.

Como mujer y médico especialista en Rehabilitación de Suelo Pélvico sé que necesitas sentirte escuchada y comprendida.

También sé que tu problema tiene tratamiento y solución.

Te ayudo a conseguir la calidad de vida que necesitas

¿Cómo te ayudo?

Mediante una consulta médica de calidad y un trato personalizado, mi prioridad es conseguir que tu experiencia te resulte lo más satisfactoria posible.

Te escucho sin prisas.

Desde la empatía.

Para que tu problema deje de ser para ti un tema tabú y puedas contarme, sin miedo ni vergüenza, aquello que te sucede y te preocupa.

Trato tu caso de forma personalizada.

A través de un programa específico para la reeducación y el fortalecimiento de tu suelo pélvico.

Poniendo a tu disposición todo lo necesario para conseguir tu alivio o curación.

Estoy a tu lado durante todo el proceso.

Apoyándote.

Respondiendo a todas tus preguntas. Explicándote de forma clara y sencilla cómo puedes mejorar tus síntomas y avanzar en tu recuperación para mejorar tu calidad de vida.

¿Sufres alguna de estas patologías?

Rehabilitación de Suelo Pélvico para:

Incontinencia Urinaria

Elimina o reduce tus pérdidas de orina y gana en libertad, confianza y seguridad.

Porque sentir que puedes mojar o manchar tu ropa interior en cualquier momento y lugar es lo más molesto, incómodo y angustiante que hay.

Y usar protectores no soluciona el problema.

Cada mujer es diferente, y cada tipo de incontinencia, también.

No hay “recetas que sirvan para todas”.

Por este motivo, es esencial una valoración médica que permita realizar un diagnóstico correcto y un tratamiento específico y efectivo para ti.

Con el programa de Rehabilitación consigues retener tu orina por más tiempo y reducir o eliminar las pérdidas y el uso de protectores.

Incontinencia fecal

Controla los escapes, aumenta tu autoestima y disfruta de tus relaciones con normalidad.

Y es que convivir con este duro trastorno te llena de temores e inseguridades.

Si sufres de ansiedad cada vez que tienes que alejarte del baño de tu casa.

Si el miedo y la vergüenza te han condenado al aislamiento, y toda tu vida está condicionada por este motivo.

Has de saber algo: la incontinencia fecal tiene solución.

Y conocer sus causas con un diagnóstico adecuado es clave para que el tratamiento posterior funcione.

A través de diferentes técnicas, la Rehabilitación de Suelo Pélvico te ayuda a mejorar tu día a día, aliviando tus síntomas.

Dolor Pélvico

Cura o alivia tu dolor, evita que reaparezca y vuelve a ser dueña de tu vida.

Es posible que esta enfermedad “invisible” no se aprecie en pruebas diagnósticas, pero tu dolor es real y muy difícil de llevar.

Te impide tener vida.

Te afecta a nivel social, laboral y de pareja: tus relaciones sexuales son dolorosas, derivando en tensión, culpa y malestar.

Un diagnóstico temprano y un tratamiento precoz facilitan tu curación.

La Rehabilitación de Suelo Pélvico te ayuda a tomar conciencia de tu cuerpo y mejorar tus síntomas.

Con el tratamiento rehabilitador consigues aliviar tu dolor, evitar las recaídas y mejorar tu calidad de vida.

Prolapso de órganos pélvicos

Alivia tus síntomas de prolapso, evita o retrasa la cirugía y vuelve a ser tú misma.

La horrible sensación de tener un “bulto” asomando por tu vagina te impide sentirte bien, especialmente al final del día o durante la menstruación.

Otros síntomas que puedes sufrir son: dolor al mantener relaciones sexuales, pesadez en la zona baja de tu abdomen y dificultad para vaciar la vejiga y el recto.

En ocasiones, la solución definitiva para el prolapso es la cirugía.

Con el tratamiento rehabilitador mejoras tus síntomas y evitas la progresión del prolapso, requiera este cirugía o no.

Y tras una cirugía, el programa de Rehabilitación te ayuda a evitar recaídas y a que tu recuperación sea más precoz.

Vejiga o intestino neurógeno

Mejora tus problemas intestinales y urinarios, retoma el control y vuelve a disfrutar como antes.

Padecer problemas de vejiga o intestino a causa de tu enfermedad neurológica condiciona tu vida social, personal y laboral.

Te roba tu libertad.

Es tener dificultad para ir al baño, pero también sufrir incontinencia. Es sentirte avergonzada, insegura y preocupada todo el tiempo.

Hablar de ello y conocer qué tipo de vejiga o intestino tienes mediante un diagnóstico correcto es el primer paso para mejorar.

Con el programa de Rehabilitación de Suelo Pélvico consigues un mayor control de tu intestino y de tu vejiga y vuelves a sentirte segura y confiada.

Ellas opinan…

“Acudí a consulta con dolor y pérdidas. Ya no tengo dolor y hay menos pérdidas. Ahora, además de eliminar el dolor, tengo más conciencia sobre mi cuerpo.

De la doctora Morales destacaría su profesionalidad, la cercanía con la que te trata y la claridad con la que te explica el tratamiento.

Lo recomiendo a todas las mujeres tras un parto, pues considero que una buena valoración para ver cómo está el suelo pélvico es muy importante y por supuesto si hay algún tipo de dolor o molestias”.

CRISTINA

“Debido a los embarazos tuve un problema de escapes de orina. 

Me pareció sorprendente cómo, en pocas sesiones de rehabilitación, dejó de ser un problema para mí.

Lo mejor de la doctora Morales es su sinceridad. Si no haces los ejercicios y sigues las pautas dadas es todo mucho más lento. Eso me dijo el primer día y así fue. Genial”.

“La doctora es muy cercana, además explica todo muy bien. Estoy muy contenta porque estoy mejorando muchísimo. Muchas gracias”

“Estoy encantada con la Dra. Morales. Desde el principio ha sido un trabajo de conocimiento de mi cuerpo y de mis posibilidades, y me ha sido de gran ayuda.

Gracias al trabajo realizado conseguí que, durante el parto, mi cuerpo sufriera el menor trauma posible y el post parto está siendo genial”.

* Por motivos de confidencialidad no aparece el nombre en este testimonio

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Atención integral

Trabajo mano a mano con urólogo especialista en esta patologías

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Sin esperas

Valoro tu tiempo. Soy puntual para que no tengas que esperar

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Valoración completa

Trabajo con ecógrafo para conseguir una valoración completa y adecuada

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Estimulación tibial posterior

Aplico técnica de neuromodulación para lograr  mejores resultados.

El primer paso hacia tu mejoría

¿En qué consiste tu primera consulta conmigo?

45-60 minutos de atención personalizada.

Realización de una historia clínica completa.
Te escucho con atención y recojo tus antecedentes personales, tus hábitos de vida y los síntomas que presentas.

Valoración de pruebas realizadas hasta la fecha por otros especialistas.

Exploración física completa.

Explicación del diagnóstico y el tratamiento adecuado para ti.

Mini sesión inicial de tratamiento manual (masaje y/o ejercicios específicos).

Enseñanza de ejercicios para hacer en casa.

Recomendaciones específicas para tu vida diaria.

Envío del informe médico por mail.

Posibilidad de consultar dudas o hacer preguntas por mail siempre que lo necesites.

Tras la primera consulta, y según las necesidades de tu caso concreto, empezamos con las sesiones de tratamiento.

Dudas frecuentes

No, no es normal tener pérdidas de orina en ninguna etapa de la vida.

Durante el embarazo, en las últimas semanas de gestación y debido al peso que soportan el suelo pélvico y la vejiga, puede ser más difícil la continencia, apareciendo síntomas de incontinencia leve.

En las primeras semanas post-parto, la continencia puede tardar en normalizarse. Esto es debido a la distensión a la que ha sido sometido el suelo pélvico durante el expulsivo, y a las posibles lesiones estructurales durante el propio parto. Pasadas las primeras semanas, estas pérdidas de orina deberían desaparecer.

Durante la menopausia también pueden aparecer pérdidas de orina. El motivo por el que aparecen es el cambio que se produce en la composición de los tejidos de todo el cuerpo, entre ellos el de la zona pélvica.

Si no se pone remedio, dichas pérdidas irán empeorando progresivamente y se agravarán con la vejez.

Una vez que aparecen, si se toman las medidas adecuadas, estas pérdidas de orina tienen solución.

De forma general, podemos decir que existen dos tipos: la incontinencia urinaria de esfuerzo y la incontinencia urinaria de urgencia.

Incontinencia urinaria de esfuerzo:

Es aquella que se produce cuando el cierre uretral no es capaz de contrarrestar un esfuerzo como la tos, el estornudo, la risa, correr, saltar, cargar pesos…

Puede deberse a un problema de suelo pélvico o a una forma incorrecta de realizar los esfuerzos. También puede existir algún factor a nivel abdominal que esté haciendo que la presión que se lleva hacia el suelo pélvico sea excesiva y no se pueda contrarrestar.

Incontinencia urinaria de urgencia:

Es aquella que se produce cuando, asociado a un deseo miccional imperioso, la persona no es capaz de aguantar esas ganas de orinar hasta llegar al baño, de manera que se le escapa alguna gota de pis (o todo el pis) al bajarse los pantalones, al abrir la puerta de casa, etc.

En este caso se debe a un funcionamiento alterado de la vejiga.

En la mayoría de los casos, suelen combinarse ambos tipos de incontinencia urinaria.

Dado que existen diferentes tipos de incontinencia urinaria y que esta puede deberse a distintos factores, el tratamiento debe ser siempre personalizado.

Dicho tratamiento consiste en:

1. Reeducación postural y respiratoria

Una respiración adecuada es esencial para el buen funcionamiento de tu suelo pélvico, así como adoptar una postura corporal correcta a lo largo del día.

2. Aprendizaje en la gestión de presiones y esfuerzos

Muy importante para la mejora de la incontinencia urinaria de esfuerzo.

3. Reeducación de la musculatura abdominal y perineal

Esto se consigue con biofeedback y técnicas de electroestimulación. Otra modalidad de tratamiento muy eficaz para la incontinencia urinaria de urgencia es la estimulación del nervio tibial posterior.

4. Reeducación de hábitos higiénico-dietéticos

Hábitos como aprender a vaciar la vejiga o programar las micciones son esenciales para ayudarte a controlar las molestas pérdidas de orina.

También es muy importante corregir algunos aspectos de la dieta, pues está demostrado científicamente que la pérdida de peso mejora por sí sola la incontinencia urinaria.

5. Tratamiento farmacológico

A veces es necesario el uso de fármacos, como por ejemplo, en loscasos de vejiga hiperactiva, en los que únicamente con reeducación es probable que no se solucione el problema.

Sin duda alguna, el tratamiento rehabilitador para la incontinencia sí es efectivo.

Cualquier mujer con cualquier tipo de incontinencia urinaria mejora en muchos aspectos con la rehabilitación. Pero, para que esto funcione, son necesarias la implicación y la constancia de la paciente.

En mujeres con una incontinencia muy severa, es posible que solo con rehabilitación no desaparezca la incontinencia, pero ayudará a disminuir las pérdidas y a mejorar el resultado cuando son necesarios otros tratamientos.

En algunos casos, además de rehabilitación, será necesario utilizar otras modalidades de tratamiento como fármacos, infiltraciones de toxina botulínica, cirugía, etc.

Aun así, la rehabilitación es eficaz e imprescindible en la mayoría de los casos, y debería ser la base del tratamiento de la incontinencia urinaria.

La duración del tratamiento depende de varios factores, entre ellos el grado de incontinencia de la paciente y su implicación con el mismo.

Los resultados suelen notarse desde las primeras sesiones. Entre 3 y 6 meses es un plazo razonable si el tratamiento se realiza de forma adecuada.

La Rehabilitación de Suelo Pélvico es la base del tratamiento de la incontinencia y el primer paso para solventarla.

No es invasiva: no tiene efectos secundarios ni provoca ningún daño.

Si no mejoras con rehabilitación, será necesario recurrir a fármacos (en algunos casos se toman a la vez o antes de la rehabilitación), infiltraciones, tratamientos quirúrgicos, etc.

A día de hoy, en la mayoría de los casos la incontinencia urinaria se puede controlar.

Es la incapacidad para retener las heces en momentos en los que estos no son adecuados o socialmente aceptables.

En la mujer joven, la incontinencia fecal suele estar relacionada con lesiones durante el parto. Ya sea por un desgarro o por una episiotomía muy amplia, el esfínter anal queda afectado y no es capaz de retener las heces.

Otros tipos de incontinencia fecal se deben a problemas del sistema nervioso.

En estos casos, la persona deja de percibir la necesidad de defecar o la percibe demasiado tarde y no dispone del tiempo suficiente para llegar al baño.

Sí, la mayoría de las veces el tratamiento rehabilitador consigue mejorar la incontinencia fecal y la calidad de vida de las pacientes.

Consiste en:

1. Reeducación de hábitos higiénico-dietéticos

Hacer cambios en tu dieta y algunas modificaciones en tus rutinas (tener un horario para ir al baño, cuidar la postura, etc.) te ayuda a mejorar tus síntomas.

2. Fortalecimiento de la zona perineal

Es fundamental que aprendas a controlar el esfínter y a mejorar la fuerza de la zona en caso de que exista debilidad.

Esto se consigue con biofeedback y, cuando hay un componente deurgencia, con la estimulación del nervio tibial.

3. Tratamiento farmacológico

A veces es necesario el uso de fármacos. Pueden funcionarcontrolando el ritmo intestinal o modificando la consistencia de las heces cuando estas son demasiado líquidas.

Aunque en algunos casos es necesaria una cirugía, la incontinencia fecal tiene solución, y el tratamiento rehabilitador te da las herramientas que necesitas para vivir con tranquilidad.

Depende de muchos factores, pues cada caso es diferente, pero ya en las primeras sesiones del tratamiento suelen notarse cambios significativos.

Si el tratamiento se realiza de la forma correcta y la paciente se implica, los cambios más sustanciales se producen entre los 3 y los 6 meses.

Transcurrido dicho periodo, si la mejoría no es sustancial, es recomendable valorar otras opciones de tratamiento.

El prolapso es el descenso de alguno de los órganos pélvicos a través del espacio que forma la vagina. Esto sucede cuando los músculos y tejidos que soportan dichos órganos están lesionados o distendidos.

Se pueden distinguir tres tipos de prolapso:

1. De la uretra y/o la vejiga, también llamados uretrocele y cistocele.

2. Del útero llamado histerocele.

3. Del recto llamado rectocele.

Dependiendo del grado se clasifican como leve, moderado o grave.

La Rehabilitación de Suelo Pélvico es esencial en la recuperación de los prolapsos.

Esto es así por varios motivos:

1. Te ayuda a frenar su progresión, y dependiendo del grado del prolapso, a evitar la cirugía.

2. En caso de prolapso leve o leve-moderado, te ayuda a eliminar o disminuir los síntomas, llegando incluso a revertirlos.

3. El tratamiento definitivo de los prolapsos graves o avanzados es quirúrgico. Pero la Rehabilitación del Suelo Pélvico antes de la cirugía puede ayudarte a corregir factores y hábitos de vida que agravan el prolapso, lo que contribuye a mejorar los resultados de la intervención y a evitar recaídas.

El tratamiento es personalizado y consiste en:

1. Aprendizaje de la gestión de presiones y reeducación abdominal

Para evitar que el contenido prolapsado sea empujado hacia fuera, esimportante que identifiques y gestiones de forma adecuada aquellos momentos en los que llevas demasiada presión hacia el suelo pélvico.

2. Modificación de hábitos de vida
En muchos casos es necesaria una corrección de los hábitos de vida que empeoran el prolapso. La pérdida de peso y evitar estar de pie durante mucho tiempo, entre otros, pueden ayudarte a evitar la progresión y aliviar los síntomas.

3. Fortalecimiento del suelo pélvico

Fortalecer la musculatura de tu suelo pélvico te ayuda a evitar que el contenido prolapsado salga hacia afuera.

No, solo requieren cirugía aquellos prolapsos que no mejoran con rehabilitación o aquellos que son graves o avanzados.

Los prolapsos leves o moderados suelen mejorar con Rehabilitación de Suelo Pélvico.

La Rehabilitación de Suelo Pélvico te ayuda a corregir los factores y hábitos de vida perjudiciales que están empeorando el prolapso. De esta forma, se mejora el resultado de la cirugía y te ayuda a que los síntomas de prolapso no vuelvan a aparecer.

Sí, el dolor pélvico se puede curar, aunque la evolución depende de muchos factores, ya que su aparición en cada persona responde a motivos diferentes. En algunos casos puede haber recaídas.

En general, la mayoría de mis pacientes mejoran con el tratamiento rehabilitador, siendo más efectivo si se realiza de forma temprana.

Para conseguir resultados satisfactorios, es imprescindible implicarse en el tratamiento y ser constante. Algunas veces puede ser necesario el seguimiento por un psicólogo u otro especialista.

Sí, es necesario.

Una valoración previa por el especialista adecuado, normalmente un ginecólogo o urólogo, es importante para descartar posibles causas tratables del dolor (endometriosis, posibles tumores, otras causas ginecológicas, etc.).

El tratamiento rehabilitador para el dolor pélvico consiste en:

1. Reeducación de hábitos higiénico-dietéticos

En ocasiones es necesario hacer cambios en los hábitos de vida que pueden estar afectando al proceso doloroso.

2. Mejora de la conciencia corporal y del suelo pélvico

Aprende a identificar tu musculatura respiratoria, abdominal y del suelo pélvico para normalizar su tono.

3. Reeducación de la respiración y Reeducación postural

Una respiración y una postura corporal correctas son esenciales para el mantenimiento del tono adecuado en tu suelo pélvico.

4. Técnicas de relajación del suelo pélvico

Consiste en tratamiento manual (masaje) mediante un tacto vaginal, así como técnicas de relajación e instrucción en el auto masaje para que puedas realizarlo en tu domicilio según tus necesidades.

5. Ejercicios de flexibilización pélvica y de miembros inferiores

Estos ejercicios ayudan al estiramiento de la musculatura de tu suelo pélvico, esencial para ayudarte a evitar las posibles recaídas.

Es recomendable complementar el tratamiento rehabilitador con ejercicio físico como yoga u otras actividades deportivas que recomiendo en consulta, que te ayuden, entre otros beneficios, a liberar el estrés.

6. Tratamiento farmacológico

En ocasiones es necesario el uso de fármacos, pues nos ayudan  controlar algunos síntomas y/o romper el círculo vicioso del dolor.

La duración del tratamiento es variable, dependiendo de múltiples factores que pueden influir en el proceso de recuperación de cada paciente.

Como regla general, cuanto más tiempo haya pasado desde el inicio del dolor, más tiempo puede extenderse la duración del tratamiento.

Otro factor esencial para que el resultado sea satisfactorio es el grado de implicación y compromiso de la paciente.

Un plazo razonable para considerar superado el cuadro doloroso varía entre los 3 y los 6 meses, aunque la mejoría puede comenzar a notarse desde las primeras sesiones.

Algunas pacientes pueden sufrir recaídas. Es habitual que estas recaídas coincidan con situaciones de estrés emocional, laboral, etc.

El tratamiento rehabilitador te ayuda a identificar y a evitar los posibles factores agravantes de tu dolor.

En caso de recaída, es recomendable que pongas en marcha las medidas aprendidas durante el tratamiento (técnicas de respiración, ejercicios, estiramientos, auto masaje, etc.), para aliviar el dolor y evitar su progreso.

También es recomendable que acudas a consulta lo antes posible.

También llamados vejiga e intestino neurógenos.

Estos términos hacen referencia al mal funcionamiento de la vejiga y/o el intestino debido a la existencia de una lesión neurológica como, por ejemplo, esclerosis múltiple, lesión medular, enfermedad de Parkinson, un ictus, etc.

Las consecuencias en cada paciente serán diferentes según el grado de afectación.

El tratamiento rehabilitador es siempre personalizado y consiste en:

1. Tratamiento farmacológico

2. Pautas higiénico-dietéticas

3. Rehabilitación

En la mayoría de los casos, previo a la rehabilitación, se requiere estudio y manejo por otros especialistas (el urólogo, el médico especialista del aparato digestivo, etc.) para hacer un diagnóstico adecuado del tipo de vejiga y/o intestino que tiene la paciente y su funcionamiento.

Una vez diagnosticado, hay muchos aspectos en los que se puede mejorar con rehabilitación.

¿Cuánto dura el tratamiento?
Al tratarse de enfermedades crónicas, no es posible establecer un periodo concreto como ocurre con otras patologías.

Dependiendo de las necesidades de la paciente en cada momento o temporada, requerirá un seguimiento y manejo adecuado en caso de incontinencia, estreñimiento, etc.

Este acompañamiento ayuda a la paciente a mejorar su calidad de vida.

La estimulación del nervio tibial es una técnica de neuromodulación y está indicada en el tratamiento de vejiga hiperactiva, incontinencia urinaria, incontinencia fecal y dolor pélvico crónico.

Puede realizarse al inicio del tratamiento o cuando la paciente no ha respondido a otras terapias.

Su eficacia se ha demostrado científicamente, especialmente en pacientes con urgencia urinaria o defecatoria. Y estudios recientes están demostrando su utilidad en otros procesos como el dolor.

El nervio tibial es un nervio periférico localizado en la cara interna del tobillo.

La técnica consiste en aplicar una corriente al nervio tibial a través de una aguja o parche en la piel. Dicha corriente viajará hacia núcleos de la médula espinal, desde donde salen los nervios hacia el suelo pélvico, así como hacia el cerebro. De este modo se pueden regular o controlar funciones que están alteradas.

El tratamiento se aplica habitualmente en sesiones semanales de 30 minutos durante 12 semanas.

No se han descrito efectos secundarios y es indoloro.

Disfruta de una vida saludable y feliz con Rehabilitación de suelo pélvico

Si eres mujer, un suelo pélvico sano es indispensable para tu bienestar.

La rehabilitación es el tratamiento no invasivo más recomendado para resolver tu disfunción del suelo pélvico y mejorar tu calidad de vida.

Supera ya tus limitaciones, vuelve a disfrutar de la normalidad en tu día a día…y Respira

Yo estoy aquí para ayudarte