¿Bolas chinas para mi suelo pélvico?

Si hablamos de bolas chinas (bolas de geisha o bolas Ben Wa) a casi todos nos viene a la mente la idea de un juguete sexual. Además de este uso, las bolas chinas (en determinadas ocasiones) son también un instrumento útil para fortalecer la musculatura del suelo pélvico. Ayudando así a evitar o mejorar problemas de incontinencia urinaria o prolapso de órganos pélvicos (vejiga caída). Pero antes de utilizarlas para tal fin, deben tenerse en cuenta ciertas consideraciones.

¿Bolas chinas para mí?

Antes de explicar cómo son las bolas chinas y su utilidad, me gustaría hacer un paralelismo que ayudará a entender  en qué casos están indicadas, y cómo deben ser utilizadas. Puesto que hemos dicho que ayudan a fortalecer el suelo pélvico, podemos compararlas con unas pesas.

Es probable que una persona con una buena preparación física no tenga dificultad para hacer varias series de un ejercicio de fortalecimiento de bíceps con pesas, por ejemplo.  Pero ese mismo ejercicio hecho por una persona desentrenada puede ocasionar fatiga muscular, dolor u otras lesiones. Deberíamos recomendar a esta persona realizar una preparación adecuada antes de lanzarse con las pesas. O tal vez bastaría con disminuir el peso de las mancuernas o el número de repeticiones. Y existirá también un grupo de personas en las que esté contraindicado trabajar con pesas, y que deberán realizar otro tipo de ejercicios.

Pasa algo parecido con las bolas chinas. Dependiendo del estado basal de cada suelo pélvico,  el uso de bolas chinas puede ser desde perjudicial hasta beneficioso. Igual que escogeríamos nuestra pesa ideal de entre todas las que aparecen en la imagen, la indicación de las bolas chinas también se debe individualizar.

Una esfera con una bola interior

Actualmente encontramos en el mercado gran variedad de bolas chinas. De distintos materiales, colores, pesos y tamaños. Como su nombre indica son unas esferas, que contienen otra más pequeña en su interior.

Las bolas chinas pueden ser una única esfera (con la bola interior), o dos unidas como vemos en la imagen.

Potenciación y propiocepción

Las bolas chinas hacen trabajar al suelo pélvico de dos maneras. Por un lado, al mantener un peso dentro de la vagina, los músculos sobre los que se apoyan deben activarse para evitar que la bola salga. Con esto se consigue un trabajo de potenciación.

Por otro lado, la bola interior se mueve a la vez que lo hace la persona, produciendo una especie de vibración. Esta vibración nos ayuda a mejorar la consciencia de nuestro suelo pélvico, y su control sobre el mismo (trabajo de propiocepción).

¿Quién debe usarlas?

Para determinar si una mujer se puede beneficiar o no del trabajo con bolas chinas es recomendable una valoración médica que incluya una exploración vaginal. En casos de debilidad muscular importante, no está indicado su uso porque es probable que la mujer no sea capaz de mantener la bola en su vagina. En casos opuestos de hipertonía (una “contractura” en la musculatura del suelo pélvico) tampoco las recomendaremos puesto que la potenciación empeoraría dicha hipertonía y podría provocar dolor pélvico a largo plazo.

La candidata ideal para el uso de bolas chinas es aquella mujer con un tono normal del suelo pélvico. Y con una fuerza capaz de vencer cierta resistencia cuando solicitamos una contracción durante la palpación vaginal.

5 recomendaciones

Finalizamos esta entrada con cinco recomendaciones para conseguir el máximo beneficio y evitar lesiones al usar bolas chinas:

  1. El uso de una o dos bolas dependerá del estado basal de tu suelo pélvico. Sobre todo del tono muscular y la amplitud de tu vagina. Debes seguir las indicaciones de tu médico y sentirte cómoda con el peso/volumen utilizado.
  2. Aunque las más modernas son fáciles de introducir por sus diseños ergonómicos, suele ayudar la aplicación de un gel lubricante (de base agua) para colocarlas.
  3. El trabajo se realiza de forma inconsciente sólo por mantenerlas dentro de la vagina. No es necesario ni recomendable que realices contracciones activas de tu suelo pélvico.
  4. Debes usarlas estando de pie o en movimiento. Tumbada o sentada no se consigu una activación muscular óptima.
  5. El tiempo de uso debe ser progresivo. Inicialmente 5-10 minutos son suficientes, y se aumentará este tiempo de forma paulatina, según la tolerancia. Periodos prolongados pueden provocar fatiga muscular, y dolor pélvico.

¿Tú has usado bolas chinas? Puedes contarnos tu experiencia.

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