Obesidad e incontinencia urinaria

Todos sabemos que las personas obesas tienen más riesgo de padecer hipertensión, diabetes mellitus, sufrir infartos, depresión… Pues bien, también se ha comprobado que el sobrepeso está directamente relacionado con la incontinencia urinaria, sobre todo con la de esfuerzo y la mixta (en futuros posts iremos describiendo los distintos tipos de incontinencia). Y a mayor índice de masa corporal (una medida directa de la obesidad), la incontinencia será más severa.

Se ha visto que el factor más importante es el depósito de grasa alrededor del abdomen, que provocaría una mayor presión sobre la vejiga, un aumento de la tensión que debe soportar el suelo pélvico y un aumento de la movilidad de la uretra. Aunque de forma muy simplificada, éstas son los principales motivos por los que el exceso de peso hace que sea más difícil mantener la continencia. Además, como hemos comentado al principio, la obesidad y la diabetes mellitus están directamente relacionadas. En pacientes diabéticos puede existir también daño de los nervios que controlan la micción, una alteración que se sumaría a los mecanismos favorecedores de la incontinencia que hemos mencionado.

Por tanto, las personas con sobrepeso ahora tienen un motivo más para poner en práctica los hábitos que todos sabemos que ayudan a adelgazar: disminuir los alimentos ricos en grasas y exceso de azúcares, aumentar las frutas y verduras en la dieta diaria, y practicar de forma regular un deporte que nos guste. Por otro lado, empezar a perder peso puede ser el primer paso para controlar la incontinencia urinaria.

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