Mutilación genital femenina

El pasado 6 de Febrero se celebró el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina. Cada vez que oigo hablar o leo sobre este tema me entra un escalofrío. Seguro que como a todas vosotras. Aunque minutos, horas después, olvidamos el tema; queda en un segundo plano hasta que las noticias nos lo vuelven a recordar: en el próximo Día Internacional o cuando este hecho, salvaje por sí solo, vuelve a los medios porque alguna barbaridad añadida lo hace noticia de nuevo.

Tolerancia cero mutilación genital femenina

Rehabilitación de suelo pélvico

En los últimos años yo me esfuerzo para que mujeres y hombres recuperen la salud de su suelo pélvico. Aquélla perdida por culpa de un embarazo, de un parto, de una cirugía… Daños (aunque a veces evitables – esto sería otro debate) sufridos, la mayoría de las veces, por un motivo o con un fin:

  • porque ayudó a que mi bebé naciera,
  • porque me resecaron un cáncer,
  • la menopausia me cambió…

PORQUE.

¿Por qué la mutilación genital femenina?

Pero la mutilación genital a la que, según datos oficiales, han sido sometidas unos 140 millones de mujeres en el mundo, es un sufrimiento extremo sin ningún porqué. Y además, sin cómo. No hay cómo solucionar el daño físico y moral que esta práctica produce. (Desde hace unos 15 años se están realizando cirugías reparadoras, que en ningún caso pueden restaurar todo el daño físico y moral provocado).

La ablación del clítoris, o mutilación genital femenina, es una tradición que busca evitar el placer durante las relaciones sexuales. Una costumbre mantenida únicamente por motivos religiosos o culturales.

Mutilación genital femenina

Salvaje tradición

Esta práctica, realizada a niñas (habitualmente menores de 15 años), en lugares y condiciones insalubres, pone en riesgo sus vidas. Muchas mueren desangradas en el momento de la intervención. Otras, días o semanas después como consecuencia de infecciones u otras complicaciones. Las supervivientes, sufrirán una pérdida casi total de la sensibilidad perineal, múltiples secuelas (obstétricas, urinarias, dolor….), además de un trauma psicológico permanente.

Mutilación genital femenina niñas

Leer cómo las mujeres más ancianas de la sociedad mutilan a sus niñas es desgarrador. Contarlo no es el objetivo de mi post. El único es intentar que no olvidemos esta injusticia.

Aunque en muchos países se ha conseguido prohibir su práctica, la mutilación genital femenina sigue extendida en el continente africano, pero también en países de Asia así como en otras partes del mundo.

Mientras muchos países dan grandes pasos hacia la recuperación de la salud pélvica de hombres y mujeres como base de la calidad de vida, en algunas regiones se realizan mutilaciones salvajes sin ningún objetivo razonable.

2030

Para Naciones Unidas este tema es una prioridad. Y se ha marcado el objetivo de que en el año 2030 esta práctica haya quedado erradicada. Es decir, en el mejor de los escenarios, quedan 12 años en los que seguirá habiendo casos de esta peligrosa, atroz y denigrante tradición.

Son necesarias más campañas de sensibilización y medidas concretas contra la mutilación genital femenina. Como mujer, madre y médico me resisto a dar la espalda a esta práctica. Ojalá muy pronto la ablación de clítoris haya pasado a la historia (de los horrores).

¿Conocéis alguna acción a través de la que podamos luchar activamente contra esta mutilación?

Fotografías: Olayinka Babalola y Jeffrey Eisen en Unsplash

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