Báscula pélvica, en qué consiste

En la entrada anterior os hablaba de lo importante que es tener una adecuada movilidad de la pelvis. Porque nuestra pelvis NO es un bloque (aunque en ocasiones dé esa sensación). Hoy os quiero mostrar uno de los ejercicios o gestos más útiles para conseguir  liberar la movilidad de la pelvis. Es la báscula pélvica.

Báscula pélvica

Como os expliqué, en la pelvis hay distintas articulaciones (dentro del propio anillo pélvico, con la región lumbar y las caderas). Y cada una de ellas tiene un rango de movilidad propio: amplio en la cadera o sutil como la sínfisis del pubis. Son movimientos complejos que hoy no voy detallar. Únicamente quiero explicaros en qué consiste la báscula pélvica: el movimiento de la pelvis más relacionado con la reeducación perineal; y el que más limitado suele estar.

Durante mis años de experiencia he comprobado que muchas personas no son capaces de disociar el movimiento de la pelvis. Es decir, al pedirles que desplacen ésta hacia adelante o atrás, mueven todo el cuerpo en bloque. Puedes probar a hacerlo, ya sea sentada o de pie. Deberías ser capaz de mover la pelvis sin que apenas se muevan tus hombros o tus rodillas (si estás de pie). A mucha gente le resulta difícil.

En qué consiste

Báscula pelvica AnteversiónEl concepto de báscula pélvica se refiere a la combinación de los movimientos hacia adelante y hacia atrás de la pelvis. Si la volvemos a imaginar como un embudo, la parte superior, la más amplia de nuestro embudo imaginario, puede desplazarse hacia adelante. A este movimiento lo denominamos anteversión pélvica. Si esta parte se desplaza hacia detrás, lo llamamos retroversión pélvica.

Báscula pélvica Retroversión

 

 

Como podéis ver en la imagen superior, al realizar la anteversión el pubis desciende mientras que la curva lumbar aumenta.

Y en la retroversión (imagen de la derecha) sucede lo contrario: el pubis se desplaza hacia arriba y hacia detrás, y la curva lumbar “se borra”.

Posición neutra de la pelvis

En algunas personas hay un predominio de la anteversión pélvica. Mientras que otras mantienen una retroversión excesiva. Ambos casos implican una alteración postural que podrá tener distintas consecuencias.

En situaciones de reposo (al estar de pie parados, sentados, tumbados…) la pelvis debe encontrarse en una posición neutra. En equilibrio. Sólo esta posición contribuye a que el suelo pélvico funcione bien y el control postural sea el óptimo.

La forma de identificar esta posición neutra es realizando ejercicios de báscula pélvica (en algunos casos ses necesaria la ayuda y supervisión de un experto). Estos ejercicios deben realizarse en distintas posturas: de pie (como en las imágenes de arriba), sentados, a cuatro patas, tumbados boca arriba… Una vez identificada esta posición de equilibrio (pelvis neutra), se debe interiorizar e intentar mantenerla durante la mayor parte del tiempo en el día a día. Además, en la mayor parte de los ejercicios de rehabilitación de suelo pélvico ésta es la posición de partida.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto