Causas de la incontinencia urinaria en las mujeres

La incontinencia urinaria femenina es un importante problema de salud pública. Su prevalencia es difícil de calcular. Pero se estima que al menos 1 de cada 5 mujeres menores de 35 años la padece. Y a partir de los 65 lo sufre hasta el 50% de la población femenina. ¿Por qué es tan prevalente? ¿Cuáles son las causas de la incontinencia urinaria?

Las causas de la incontinencia urinaria son distintas según el cuadro clínico

Como veremos a continuación, hay distintos tipos de incontinencia según su etiología (es decir, la causa que la provoca). Aunque vamos a explicar por separado estas distintas causas para su mejor comprensión, lo cierto es que en la mayoría de los casos suelen coexistir varias, en mayor o menor medida.

Incontinencia urinaria de esfuerzo

Es aquella que se produce en relación con la tos, la risa o esfuerzos como correr y saltar. Se debe a que el esfínter de la uretra es incapaz de contrarrestar el aumento de presión transmitida desde el abdomen en dichas situaciones. De forma sencilla, son tres los posibles mecanismos responsables de este desequilibrio de fuerzas.

En ocasiones se debe a un problema de la propia uretra (“déficit esfinteriano intrínseco”) en el que el cierre uretral es insuficiente. Puede ser debido a una alteración del propio esfínter, a la denervación del mismo, o a secuelas tras una cirugía (fibrosis, adherencias…). Cuando el daño sufrido en estos casos es irreversible, el papel de la Rehabilitación es limitado.

Otras veces se debe a la debilidad de los elementos de sostén de la uretra (principalmente el suelo pélvico). Estos elementos son los encargados de mantener a la uretra en su posición y permitir un cierre adecuado que evite escapes. Cuando este sostén falla, se produce una “hipermovilidad uretral” durante los esfuerzos. Dando lugar a pérdidas de orina. Esta debilidad puede estar en relación con lesiones musculares, nerviosas o del tejido conjuntivo.

Las situaciones que con más frecuencia dañan los elementos de sostén son el embarazo y el parto, las profesiones de carga y la práctica regular de deportes de impacto. Puede ser por un daño súbito, como en un desgarro o episiotomía durante el parto. O por la distensión progresiva por rutinas como sostener cargas pesadas.

Cincha abdominal poco competente

En ocasiones encontramos pacientes con un suelo pélvico aparentemente íntegro que sufren pérdidas de orina. En la mayoría de estos casos la causa de las mismas se relaciona con una debilidad de la cincha abdominal y/o alteraciones posturales. Que provocan una incorrecta realización de los esfuerzos.

Un ejemplo fácil de entender es prestar atención a la forma de toser. Es frecuente la protrusión del abdomen en el momento de la tos (cuando debería producirse un aplanamiento del mismo). Y aunque esto es algo que estamos habituados a ver, es el reflejo de una insuficiencia de la musculatura abdominal. En estos casos, las presiones que se dirigen hacia el periné son de una intensidad y dirección más difíciles de contrarrestar por el suelo pélvico, aunque esté sano.

Estas dos últimas situaciones son las principales causas de la incontinencia urinaria en la mujer. Son casos en los que el papel de la Rehabilitación es fundamental. Puesto que tonificando el suelo pélvico y fortaleciendo la “faja abdominal”, y realizando la corrección postural necesaria, mejora un porcentaje muy elevado de los casos.

Incontinencia urinaria de urgencia

Es la pérdida involuntaria de orina acompañada o precedida de “urgencia”. Entendiendo urgencia como un deseo miccional súbito e imperioso, difícil de demorar. Esta urgencia suele ser consecuencia de una contracción involuntaria del músculo de la vejiga (detrusor) durante la fase de llenado vesical. Es decir, mientras la vejiga se está llenando (pero aún con un bajo volumen de orina), se producen unas contracciones que el paciente no puede controlar, y provocan ganas súbitas de orinar o escapes. En estos casos es necesario hacer un estudio completo del paciente, desde el punto de vista urológico y neurológico. Con el objetivo de determinar la causa de dichas contracciones anómalas.

En la incontinencia urinaria de urgencia, hay pacientes que se benefician de un programa de reeducación vesical, de tratamiento farmacológico o de distintas modalidades de Rehabilitación. Profundizaremos en este tipo de incontinencia más adelante.

Hay además otros tipos de incontinencia que responden a causas más complejas. Son menos comunes y no los explicaremos en este post.

Vemos, por tanto, que si una mujer tiene pérdidas de orina es imprescindible una valoración médica para determinar las posibles causas de la incontinencia urinaria. Y para orientar hacia el tipo de tratamiento idóneo. No debemos conformarnos sólo con la opción de hacer los ejercicios de Kegel o aceptar una cirugía como primera opción. Existe una solución individual para cada una de las situaciones que hemos explicado.

Comments

  1. hola yo fui operada de istereotomía, luego me salio una fistula vesico vaginal , me volvieron a operar y que de peor ahora con una abdominal, luego de tres meses con sonda después de retirarla quede orinando a veces sin aviso se me sale aunque en ocasiones la aguanto un poco hasta llegar al baño osea aun estoy con el problema.

    • Hola Valentina,
      .
      Siento las complicaciones que has sufrido tras la histerectomía.
      .
      Por lo que cuentas, has sido sometida a cirugías complejas y a un sondaje vesical durante tiempo prolongado. Es normal que el funcionamiento de la vejiga urinaria y de tu suelo pélvico tarden en normalizarse. De todas formas, te recomiendo que busques ayuda especializada para valorar las posibles secuelas que las cirugías han dejado en tu tracto urinario, tu abdomen y tu suelo pélvico. Y según estas secuelas, indicarte las mejores opciones de tratamiento.
      .
      Un saludo

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