¿Cómo funciona la vejiga urinaria?

Un gesto tan cotidiano como hacer pis puede parecer simple. Pero en realidad, para que el proceso de la micción (“hacer pis”) funcione correctamente, es necesaria una perfecta coordinación entre distintos componentes del sistema nervioso y el aparato urinario. En esta entrada no pretendo explicar con detalle cómo funciona la vejiga. Pero espero que después de leerla entendáis mejor por qué es posible hacer pis cuando lo decidimos, no hacerlo cuando no es apropiado o por qué algunas personas necesitan ir continuamente al aseo.

La vejiga de la orina

La vejiga es el órgano encargado de almacenar la orina producida por los riñones (que llega a ella a través de los uréteres). Y de expulsarla al exterior cuando llega el momento adecuado (por la uretra). Se encuentra situada dentro de la pelvis, detrás del hueso del pubis. Y aunque pueda resultar extraño, está formada principalmente por tejido muscular. El músculo de la vejiga se conoce como detrusor. Y sólo conociendo su papel, es posible entender cómo funciona la vejiga.

Es posible hacer un paralelismo entre el funcionamiento de la vejiga y el de un globo

Cómo funciona la vejiga

Como he dicho, la vejiga es un órgano de almacenamiento. Pues entre una micción y la siguiente, la orina se va acumulando en ella. Para que esto sea posible, el músculo de su pared (el detrusor) se relaja y se distiende, aumentando así su capacidad. Y para que la orina no se escape durante este intervalo de tiempo, la vía de salida (la uretra) debe permanecer cerrada. Es decir, entre una micción y la siguiente, la vejiga está relajada mientras su puerta de salida permanece cerrada. Algo parecido a un globo hinchado: las paredes del globo se distienden a medida que entra el aire. Que permanecerá en su interior siempre que mantengamos un nudo.

En el momento de orinar, este proceso se invierte. El músculo de la vejiga se contrae, impulsando la orina hacia el exterior. Y la uretra se relaja, se abre, permitiendo su paso. Si deshiciéramos el nudo de nuestro globo, sus paredes empujarían hacia afuera el aire, que saldría al exterior sin ninguna resistencia.

Esta coordinación (fácil en el ejemplo del globo) se realiza gracias al correcto funcionamiento de todas las estructuras que componen el aparato urinario. Que deben actuar bajo un complejo control neurológico. En el que intervienen el sistema nervioso (SN) central (cerebro y médula espinal), el SN periférico (nervios motores y sensitivos) y el SN autonómico (simpático y parasimpático).

El músculo detrusor

En condiciones normales, cuando la vejiga  contiene un volumen de orina entre los 250 o 350 ml, el músculo detrusor envía una señal a nuestro cerebro. Que nos avisa de que es necesario vaciar la vejiga. Si se dan las condiciones necesarias (el momento y lugar adecuados para hacer pis), la persona lo hará. En cambio, si las condiciones no son favorables, un sujeto sano es capaz de retrasar este deseo de hacer pis hasta que llegue el momento idóneo.

En algunas personas este músculo se contrae de forma inadecuada. Más de lo que debería. Por lo que llega al cerebro información sobre la necesidad de orinar aunque la cantidad almacenada sea poca. Provocando en la persona la necesidad hacer pis con excesiva frecuencia. Es lo que se conoce como vejiga hiperactiva.

Conociendo cómo funciona la vejiga (de forma muy simplificada) podremos entender qué problemas aparecen cuando falla su complejo mecanismo de control.

Fotografía: Florian Klauer en Unsplash

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto