Hemorroides: qué son

Las hemorroides (o almorranas) habitualmente no constituyen un problema grave de salud, pero es una patología que ocasiona importante malestar a quienes las sufren. En esta nueva entrada explicaremos qué son las hemorroides, por qué aparecen y qué síntomas producen.

Hemorroides, qué son

¿Qué son las hemorroides?

Las venas que recogen la sangre del recto se denominan venas hemorroidales. Estos sistemas  venosos se comunican entre sí formando plexos alrededor del canal anal, y son los encargados del drenaje venoso local (recogen la sangre “utilizada” para devolverla al corazón). Clásicamente se ha creído que las hemorroides son varicosidades (dilataciones) de estas venas. Pero no es así.

En el canal anal existen una especie de “almohadillas” (cojincillos anales) formadas por vénulas y arteriolas (vasos sanguíneos pequeños) recubiertos por tejido subcutáneo y muscular. Estas almohadillas, junto con el esfínter, contribuyen a mantener el cierre del canal anal. Cuando estos cojines sobresalen más de lo normal, y producen síntomas, podemos hablar de verdaderas hemorroides.

¿Por qué aparecen las hemorroides?

En la mayoría de los casos las hemorroides aparecen cuando coexisten distintos factores predisponentes. Es decir, habitualmente no encontramos una única causa que las provoque de forma brusca, sino que se superponen varios motivos. Todos ellos tienen en común un exceso de presión sobre el canal anal. Ya sea por la realización de sobreesfuerzos, como consecuencia del estreñimiento, durante el embarazo o por un parto difícil. Este exceso de presión hace que sobresalgan las estructuras vasculares descritas.

Uno de los principales mecanismos que contribuye a la aparición de las hemorroides, por lo cotidiano que resulta,  es  no hacer deposición de forma correcta. Hacer cada día de nuestra vida un esfuerzo inadecuado o desmesurado provocará daños en el suelo pélvico. Contribuyendo a la aparición de las hemorroides.

Los hábitos perjudiciales más frecuentes durante la defecación son:

– Realizar el pujo (empujar) en apnea, sin respirar. Bloquear la respiración al hacer un esfuerzo hace que una presión mucho mayor de la necesaria se dirija hacia el suelo pélvico. Y los tejidos, que no están preparados para soportar esa tensión excesiva, se pueden ir debilitando de forma progresiva.

– Cuando la postura en el inodoro no es la correcta, la angulación del canal anal no es la adecuada para expulsar las heces. Por lo que será necesario realizar un esfuerzo mayor para que el pujo sea eficaz.

– Una relajación inadecuada del esfínter anal y del suelo pélvico impiden un correcto vaciado del intestino. En ocasiones esto es debido a un exceso de tono en la musculatura del suelo pélvico (por estrés, dolor…). O a que nuestras prisas nos impiden conseguir esta relajación.

Si a lo anterior se añade un problema de estreñimiento, aumentará la probabilidad de aparición de hemorroides. Pues la consistencia de las heces aumenta y se requieren mayores esfuerzos para expulsarlas.

Hemorroides en el embarazo

El aumento de peso y el cambio en la estática postural que se producen en el embarazo hacen que la presión sobre el canal anal esté aumentada de manera sostenida, durante casi 9 meses. Además, no es infrecuente que durante este periodo aparezca estreñimiento (o se agrave si ya existía previamente): pues el ritmo intestinal se enlentece, y los cambios en la dieta pueden alterar la regularidad (los suplementos de hierro, por ejemplo, suelen empeorar el estreñimiento).

Y si además durante el parto se realizan pujos no coordinados con la respiración o éste es muy prolongado o complicado, el riesgo de aparición de hemorroides aumenta.

Algunas profesiones también pueden favorecer su aparición: puestos en los que se debe permanecer muchas horas de pie (cirujanos, peluqueros) o los que requieren grandes esfuerzos (reponedores, trabajadores de la construcción). Los puestos sedentarios también predisponen a su aparición.

Cualquier otra lesión que afecte a los tejidos locales, como un antecedente de cirugía rectal o un traumatismo, puede contribuir a que aparezcan. También las actividades de ocio o deportivas que impliquen grandes esfuerzos o impactos repetidos.

Y en cualquiera de los casos descritos, puede añadirse además un factor hereditario que predisponga a su aparición.

¿Qué síntomas producen?

Las manifestaciones clínicas son distintas si las hemorroides son internas o externas. También varían si se trata de hemorroides crónicas o si son complicaciones agudas de la patología hemorroidal. En general, los principales síntomas son:

El sangrado rectal es la manifestación más habitual. Generalmente una cantidad escasa de sangre roja, fresca, que aparece al limpiarse tras la defecación, o en las heces. El segundo síntoma más frecuente es el prolapso hemorroidal, que progresará mientras no se corrijan las causas que las provocaron. También pueden producir molestias (habitualmente no un dolor intenso) y picor. En ocasiones, además, se acompañan de secreción mucosa.

¿Sufres o has sufrido hemorroides?

¿Sabías que en ocasiones se asocian a fisuras anales?

Comments

    • ¡Muchas gracias! Comentarios como este me animan a seguir contando mi experiencia y todo lo que sé.
      Un abrazo.

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