Rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria

En el post anterior dimos unas recomendaciones generales y muy útiles para tener en cuenta después de una cirugía de suelo pélvico. Como por ejemplo la necesidad de hacer reposo y la importancia de controlar el dolor y evitar el estreñimiento. Hoy vamos a detallar los aspectos más relevantes de la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria.

Antes de la cirugía

Todavía existen muchas pacientes  a las que no se les indica la necesidad de realizar tratamiento rehabilitador antes de la intervención.  Debería hacerse en todos los casos.  No sólo porque en un elevado porcentaje de casos las pacientes mejoran o se curan. Sino porque, incluso en casos en que la cirugía es inevitable, esta reeducación permite a la paciente identificar la musculatura de su suelo pélvico antes de la intervención. Lo que ayudará a que la rehabilitación tras la operación de incontinencia sea más fácil y eficaz desde las primeras sesiones.

Rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria

Pero incluso “partiendo de cero”, el postoperatorio sigue siendo un momento perfecto para comenzar la reeducación.

El plazo adecuado para iniciar la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria depende de la técnica quirúrgica empleada y de la evolución de cada paciente. En la mayoría de los casos, el cirujano suele autorizar su inicio en  torno a la sexta semana. Aunque desde el primer día, como dijimos en el post previo, puedes contribuir activamente a tu recuperación.

Los objetivos de la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria son:

  • mejorar el estado de las cicatrices;
  • recuperar el tono normal de la musculatura del suelo pélvico, del diafragma torácico, y de la musculatura profunda abdominal y lumbar;
  • reeducar la respiración y la postura;
  • aprender a hacer los esfuerzos de forma adecuada;
  • fortalecer los grupos musculares débiles y relajar la musculatura con exceso de tono.

¿En qué consiste la rehabilitación?

Existen distintas modalidades terapéuticas. En cada caso particular, el médico decidirá el tratamiento idóneo. En algunos casos será necesario el tratamiento manual, para tratar las cicatrices o relajar los músculos tensos. La termoterapia (aplicar frío/calor) puede ser útil para relajar los tejidos o aliviar la inflamación. Con la electroterapia es posible aplicar corrientes analgésicas (que ayudan a calmar el dolor), o de fortalecimiento muscular. Pero sin duda, lo más importante es aprender un adecuado programa de ejercicios y realizar técnicas de reeducación (respiratoria, postural y de adaptación de los esfuerzos).

En la primera sesión es muy importante enseñar a la paciente cómo realizar los esfuerzos correctamente. Entendiendo por esfuerzos todos los gestos que impliquen un aumento de la presión en la cavidad abdominal. Como toser, hacer pujos durante la defecación o coger las bolsas de la compra. Esto contribuirá a proteger en el presente la zona recién intervenida. Y en el futuro, a evitar el daño repetido del suelo pélvico.

Ejercicios de suelo pélvico

En la primera fase los ejercicios estarán orientados a relajar la musculatura perineal, que tras la cirugía puede estar tensa. Cuando esto se ha conseguido, se pueden añadir ejercicios de fortalecimiento. Inicialmente deberán ser supervisados para asegurarnos de su correcta realización. Pueden ser los clásicos ejercicios de kegel, realizados de forma aislada. O puede hacerse una potenciación indirecta realizando otros ejercicios.

Desde el primer momento, la paciente debe aprender a localizar y activar la musculatura abdominal profunda (transverso abdominal). Y posteriormente se progresará hacia ejercicios de fortalecimiento del core. Además, se deben hacer ejercicios de potenciación de la musculatura glútea (glúteos mayor y medio, sobre todo) y de la musculatura profunda lumbar (multífidos).

Todo esto se acompañará de ejercicios de propiocepción. De forma simplificada, éstos consisten en trabajar el equilibrio en posiciones inestables. Pues esto ayuda a activar de forma inconsciente toda la musculatura profunda.

Realizar estos ejercicios y pautas contribuirán a conseguir un mejor resultado postquirúrgico, a evitar que aparezca incontinencia de nuevo y a prevenir otros problemas de suelo pélvico.

Comments

  1. Excelente este post! Desde una visión, orgánica, fisiológica y preservacionista, la información me resultó muy bien organizada, completa y minuciosa. Muchas gracias por abordar la rehabilitación postoperatoria, ya que casi nadie la menciona o realiza aportes profesionalmente.

    • Hola Natalia,
      .
      Los hipopresivos sí pueden ser una ayuda en la recuperación tras una cirugía de incontinencia urinaria. Pero siempre en el plazo indicado por el cirujano. Y con supervisión de la rehabilitación por personal experto. De lo contrario podrían resultar perjudiciales.
      .
      Un saludo

  2. hola, despues de una cirugia de cistocele sin malla ,quisiera saber cuanto tiempo seria prudente esperar para hacer ejerciciis hipopresivos, y tambien quisiera saber si los electroestimuladores o bolas xinas pueden favorecer la recuperacion del suelo pelvico,saludos

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