Causas del dolor pélvico en hombres

Es esencial conocer las causas del dolor pélvico en hombres para tener éxito en su manejo. Como os expliqué en una entrada previa, ésta es una patología relativamente frecuente. En algunos casos es debida a causas orgánicas, identificables, que responden de manera satisfactoria a un determinado tratamiento (fármaco, infiltración, cirugía). Pero en otras ocasiones no es posible encontrar la causa que explique dicho dolor, o los tratamientos realizados no consiguen aliviar los síntomas del paciente.

Dolor miofascial del suelo pélvico

La mayor parte de estos pacientes que no mejoran, padecen lo que se conoce como dolor miofascial del suelo pélvico. Este concepto hace referencia a que el origen del dolor está en el músculo (mio) o en el tejido conectivo que lo recubre (fascial). Mientras que en las vísceras pélvicas no existe ninguna alteración relevante (o al menos ninguna que justifique el cuadro doloroso): ni en la próstata, la vejiga, la uretra, el intestino, los testículos…

El dolor miofascial consiste en la presencia de un área dolorosa relacionada con un punto gatillo (“contractura” o trigger point). Éste punto es una zona extremadamente sensible, habitualmente localizado dentro de una banda tensa en el músculo. Que provoca dolor en una zona concreta, característica para cada punto. En los casos de dolor pélvico, este punto gatillo puede localizarse en cualquiera de los músculos que constituyen el suelo pélvico (por ejemplo, el músculo elevador del ano), en zonas vecinas (como el músculo piramidal) o incluso en áreas lejanas (musculatura abdominal).

Dolor pélvico crónico

Cuando el cuadro doloroso se extiende más allá de los 6 meses podemos hablar de dolor pélvico crónico. En la actualidad esto sucede en la mayor parte de los casos de dolor miofascial, debido a que el paciente tarda en consultar a su médico. O, por diversos motivos, es remitido tarde al especialista en este dolor (el médico rehabilitador). Casi todos los pacientes que vienen a mi consulta traen un largo historial bajo el brazo, tras su paso por distintos especialistas.

Y cuando el cuadro cronifica, el dolor miofascial puede dar lugar a un cuadro aún más complejo. En el que al dolor se asocian otros síntomas. Es lo que se conoce como síndrome miofascial del suelo pélvico, que os explicaré más adelante.

Multifactorial

Y, ¿por qué aparece el dolor miofascial? “¿Por qué a mí?” Ante cualquier enfermedad, necesitamos identificar una causa o un culpable. En mi amplia experiencia en este tipo de cuadros he comprobado que el dolor pélvico crónico casi nunca se debe a una sola causa aislada. En realidad esta afirmación es extensible a cualquier tipo de dolor crónico.

Es lo que los médicos denominamos etiología multifactorial. No existe un motivo que desencadene el cuadro por sí mismo. Sino que es una suma de causas, siendo habitualmente una de ellas “la gota que colma el vaso” y dispara su inicio.

Entre las causas de dolor pélvico en hombres podemos destacar las siguientes:

  • Casi siempre existe un trasfondo emocional (estrés, ansiedad, problemas de pareja, abusos), identificado o no por el propio paciente.
  • En ocasiones el dolor se inicia de forma brusca en relación con un accidente o un traumatismo, que activa el ciclo doloroso. En otras ocasiones el desencadenante es una infección (tracto urinario, próstata).
  • A veces se pueden identificar alteraciones posturales u ortopédicas que habitualmente contribuyen a perpetuar el dolor.
  • En otros casos el dolor puede estar relacionado con una práctica deportiva determinada, con circunstancias asociadas a la actividad laboral o con el estilo de vida.

En todas estas situaciones puede producirse un aumento de tensión en un músculo determinado que da lugar a una reorganización de las fibras musculares. Lo que se traduce en una alteración de su tono y su función. Si persisten los factores favorecedores necesarios este cuadro se perpetuará como un círculo vicioso.

Fotografía: Ben White en Unsplash, Santy G. G. en Flickr

Comments

  1. Muy interesante el artículo, que aporta conocimientos desconocidos para la mayoría y que puede prevenir mayores consecuencias. Gracias Dra.

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