Prostatitis: un universo

Hoy en el blog tenemos un guest post. Hablamos nuevamente de prostatitis y dolor pélvico en el varón, pero en esta ocasión de la mano de un urólogo: el Dr. Luis Fernando Susaníbar Napurí, especialista en prostatitis crónica y síndrome doloroso pélvico crónico. En su blog, podéis leer toda la información relativa a este universo que es la prostatitis. De momento aquí comparto lo que nos ha querido contar en el blog.

El dolor pélvico crónico afecta a la calidad de vida de los pacientes que lo padecen.

¿Prostatitis?

El dolor pélvico crónico del varón, como lo reconocemos en la práctica clínica especializada, es usualmente catalogado como cuadros de “prostatitis”, desde la percepción clínica de que es la próstata la responsable de las diversas manifestaciones que nuestro paciente padece. Este término, a día de hoy se considera inapropiado, y debería evitarse, pues genera confusión y restringe el estudio adecuado de nuestro paciente.

Existe un consenso clínico actual para que las manifestaciones que padecen los varones en la pelvis, caracterizados por molestias, disconfort o dolor asociado a molestias urinarias y/o disfunción sexual, se cataloguen inicialmente como prostatitis crónica (PC) o síndrome doloroso pélvico crónico (SDPC). Un término amplio que permite abarcar una diversidad de cuadros clínicos con el común denominador de dolor, sin una causa obvia o demostrable.

Como veremos más adelante, aunque existe la noción de que una noxa o injuria en la próstata puede desencadenar los cuadros de PC/SDCP, lo habitual es que la estudio de los pacientes con este síndrome no demuestre afectación en dicho órgano.

Clasificación de la prostatitis

Actualmente la clasificación más aceptada para los síndromes prostáticos es la propuesta por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), en la que se distinguen 4 categorías:

  • prostatitis aguda,
  • prostatitis bacteriana crónica,
  • prostatitis crónica o síndrome doloroso pélvico crónico
  • prostatitis asintomática inflamatoria.

Síndrome doloroso pélvico crónico

El síndrome doloroso pélvico crónico representa el 90% de los casos de prostatitis. Se caracteriza por malestar o dolor en la región pélvica durante al menos 3 meses de duración, dentro de los últimos 6 meses. El dolor en la región suprapúbica, perineal, los testículos, la punta del pene y la zona lumbar suele ser la manifestación más común en este grupo de pacientes.

Además, la mayoría de pacientes con SDPC presenta síntomas urinarios y disfunción sexual.

NIH-CPSI

Existe una herramienta que permite evaluar y cuantificar los síntomas de los pacientes con SDPC. Es el Índice de Síntomas de Prostatitis Crónica de NIH (NIH-CPSI, por sus siglas en inglés). Este índice aborda los 3 aspectos más importantes y característicos del SDPC:

  • El dolor,
  • La función urinaria y
  • La calidad de vida.

La puntuación de este cuestionario se correlaciona muy bien con la severidad del cuadro que presenta el paciente. Lo que nos permite valorar la gravedad inicial. Así como su progresión a lo largo del tiempo (repitiendo este índice en distintos momentos de la evolución).

Causas del dolor pélvico crónico

Sin embargo, aunque se trata de un problema muy frecuente y con importante repercusión en la calidad de vida de los pacientes afectados, aún no se ha determinado la causa exacta del SDPC.

Pero sí existe evidencia de que en su etiopatogenia convergen varios factores clínicos, como la autoinmunidad, factores psicológicos y de aprendizaje, así como la disfunción de los músculos del suelo pélvico (MSP).

Infección de la próstata

La infección de la próstata como tal, es un hallazgo infrecuente dentro de los cuadros de prostatitis crónica o síndrome doloroso pélvico crónico. Solo representa un 5 % de los casos. Es decir, solo en 5 de cada 100 pacientes con síntomas crónicos compatibles con prostatitis se encuentran datos de infección. Aun así, una infección previa de la próstata, incluso desapercibida, podría ser la causa de que se inicie el cuadro doloroso.

La disfunción del suelo pélvico y la Rehabilitación

En las últimas décadas se ha ampliado el conocimiento sobre esta patología y el foco principal se ha puesto en la musculatura del suelo pélvico (MSP), al comprobarse que el denominador común en estos pacientes es la disfunción del suelo pélvico. Es, por tanto, la MSP en la que debemos centrar la valoración diagnóstica y el tratamiento.

La MSP comparte inervación con los órganos de la pelvis como la próstata o la vejiga urinaria. Se podría decir, de forma simplificada, que los nervios que recogen la sensibilidad de la zona son comunes a diferentes estructuras. Por lo que el dolor percibido puede no ser fácil de localizar, ni para el paciente ni para el médico. Solo mediante una exploración dirigida hacia dicha musculatura, se podrá localizar el origen del cuadro doloroso.

Exploración de la MSP

De hecho, ya se han publicado numerosos estudios que demuestran la importancia de la valoración de la MSP en pacientes con SDPC. Ésta permitirá encontrar puntos sensibles y puntos gatillo que reproducen los síntomas clínicos referidos por el paciente. Berger, autor experto en este ámbito, destaca la importancia de explorar puntos musculares externos (abdomen, pelvis, glúteos) e internos (musculatura del suelo de la pelvis) para hacer una correcta valoración de estos pacientes.

Así mismo, se ha comprobado una mejoría de los síntomas cuantificada mediante la NIH-CPSI. Objetivando una reducción en la puntuación en aquellos pacientes con SDPC tratados con Rehabilitación.

El paciente con síndrome doloroso pélvico crónico

Por tanto, el estudio de los pacientes con SDPC es complejo. Es fundamental evitar estudios invasivos innecesarios que puedan provocar daños o preocupación excesiva en los pacientes.

Es esencial un diagnóstico adecuado y precoz por parte de Urología y la derivación, de forma también precoz, a especialistas en Rehabilitación. Lo que permitirá mejorar la evolución y el pronóstico de estos pacientes.

Puedes saber más sobre el Dr. Susaníbar y su equipo visitando su página web madridurologia.com.

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