10 cuidados después del parto natural (2)

Hace pocos días explicamos 5 de los 10 cuidados después del parto natural que no debes olvidar. Relacionados con el cuidado de la episiotomía y el proceso de vuelta a la normalidad de nuestro cuerpo.

 

Hoy vamos a dar algunas recomendaciones relacionadas con la lactancia materna  (en caso de que hayas decidido esta opción). También veremos la mejor forma de empezar a cuidar nuestro suelo pélvico. Y cómo intentar que nuestro cuerpo luzca parecido al que teníamos antes del embarazo.

Cuidados después del parto natural cuando alimentas a tu bebé

Tras el parto, el cuerpo de la madre se prepara para ofrecer al bebé todos los nutrientes que necesita. Un regalo maravilloso de aquellas madres que optan por la lactancia materna. Pero los primeros días la subida de la leche puede llegar a ser muy incómoda. Y durante el periodo que se mantiene la lactancia, es posible que sufras la molesta ingurgitación mamaria, o algún episodio de mastitis.

6.- La subida de la leche tiene lugar entre el segundo y el tercer día postparto. Y se debe al importante aumento de vascularización mamaria y al inicio de la  producción de leche. Lo más eficaz para aliviar las molestias que esto puede ocasionar es iniciar la lactancia de forma precoz; permitir las tomas frecuentes (“a demanda”); y conseguir un buen agarre del pezón (el bebé debe cubrir con su boca toda la areola).

  • Ten en cuenta que aunque la aplicación de calor puede aportar alivio transitorio, es probable que el edema empeore al producirse una dilatación de los vasos sanguíneos. El frío suele mejorar los síntomas, aunque debes evitar aplicarlo justo antes de las tomas porque dificultará la salida de la leche.

7.- En los días o semanas siguientes es posible que sufras ingurgitación mamaria (que notes “los pechos como piedras”); hasta que se alcanza una adecuada regulación entre la cantidad de leche producida por la madre y la que el bebé necesita. Esto dificulta el agarre del pezón por el bebé. Por lo que es recomendable realizar antes de cada toma un drenaje local, para que la areola quede más blanda. Si tienes dudas sobre si el bebé “se agarra” bien al pecho, no dudes en pedir ayuda a tu matrona.

  • Debes tener en cuenta que si vacías la leche con el objetivo de conseguir alivio de la ingurgitación, el cuerpo seguirá produciendo más cantidad (se adapta a la leche que se segrega), por lo que el cuadro podría perpetuarse.

La temida mastitis

8.- En ocasiones se producen episodios de mastitis (obstrucción o infección de la glándula mamaria). Lo dicho previamente suele ayudar a prevenirlos, pero a veces las mastitis aparecen sin un claro desencadenante. Si esto sucede, debes consultar a tu médico, para que realice un diagnóstico adecuado y te indique el tratamiento idóneo.

Cuidado con los esfuerzos

Lo habitual después del embarazo y el parto es que los tejidos del abdomen y del suelo pélvico se hayan distendido debido al aumento de volumen y peso. El periné puede estar más dañado aún si durante el parto tuvo lugar un desgarro muscular o se practicó una episiotomía. La suma de una pared abdominal poco competente (débil) y un suelo pélvico dañado, da como resultado un aumento de la probabilidad de que cada esfuerzo realizado en nuestro día a día deteriore aún más los tejidos del suelo pélvico.

9.- Es posible evitar que esfuerzos cotidianos con plegar el carrito del bebé o hacer las tareas domésticas, o gestos como la tos o el estornudo perjudiquen nuestro suelo pélvico. Mediante una corrección postural, tonificando el core y mediante la reeducación en los esfuerzos. En este post ya te dimos algunas claves.

Recuperar “el tipo” después del embarazo

Una de las principales preocupaciones de algunas mujeres es recuperar el aspecto físico que tenían antes del embarazo. No sólo se trata perder peso. Esto a veces es fácil: tras la eliminación de los líquidos retenidos, al retomar de forma progresiva la actividad física y en ocasiones con la lactancia natural.

Pero a pesar de volver al peso habitual, a veces la mujer no consigue recuperar el “vientre plano” que tenía antes. Esto suele estar en relación con la distensión de los tejidos y con la debilidad de la musculatura del core, como explicábamos en este post.

10.- Conseguirás un vientre plano haciendo ejercicios dirigidos a fortalecer la musculatura profunda. Es recomendable que en cuanto te encuentres bien, empieces a dar paseos al ritmo que toleres. Y comenzar con ejercicios específicos cuando tu médico lo autorice (habitualmente pasada “la cuarentena”).

El ejercicio debe ser indicado de forma personalizada. E irá dirigido a restaurar el equilibrio muscular abdominal, lumbar, pélvico y glúteo. Suelen estar indicada los hipopresivos y los ejercicios estáticos para fortalecer el core. Realizados siempre con protección del suelo pélvico.

  • Debes evitar deportes de impacto. Y sobre todo, debes evitar hacer abdominales clásicos. Que no sólo no te ayudarán a conseguir un vientre plano, sino que pueden empeorar el aspecto de tu abdomen.  O agravar una diástasis de rectos en caso de que la sufras.

Estos son en mi opinión los cuidados después del parto natural más útiles. Algunos los explicaremos con más detalle en futuros posts. Pero si tienes ahora alguna pregunta sin resolver, puedes compartirla con nosotras.

Comments

  1. Muy buena informacion, me parece fundamental prestar atencion a la recuperacion del tono muscular abdominal y al suelo pelvico tras el parto. Y ahora que los hipopresivos se han puesto tan de moda, aprender a hacerlos de manera correcta y guiados por un buen profesional

  2. Súper recomendado después del parto; la doctora te explica todo para entender perfectamente el por qué de sus indicaciones así como ejercicios de rehabilitación indicados en cada caso.
    Creo que todas deberíamos pasar por una evaluación así después de un parto,de cara a que un buen profesional nos ayude a prevenir posibles alteraciones a futuro debidas al embarazo y/o parto.

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