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7 marzo, 2017 by Dra.Morales

Rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria

En el post anterior dimos unas recomendaciones generales y muy útiles para tener en cuenta después de una cirugía de suelo pélvico. Como por ejemplo la necesidad de hacer reposo y la importancia de controlar el dolor y evitar el estreñimiento. Hoy vamos a detallar los aspectos más relevantes de la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria.

Antes de la cirugía

Todavía existen muchas pacientes  a las que no se les indica la necesidad de realizar tratamiento rehabilitador antes de la intervención.  Debería hacerse en todos los casos.  No sólo porque en un elevado porcentaje de casos las pacientes mejoran o se curan. Sino porque, incluso en casos en que la cirugía es inevitable, esta reeducación permite a la paciente identificar la musculatura de su suelo pélvico antes de la intervención. Lo que ayudará a que la rehabilitación tras la operación de incontinencia sea más fácil y eficaz desde las primeras sesiones.

Rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria

Pero incluso “partiendo de cero”, el postoperatorio sigue siendo un momento perfecto para comenzar la reeducación.

El plazo adecuado para iniciar la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria depende de la técnica quirúrgica empleada y de la evolución de cada paciente. En la mayoría de los casos, el cirujano suele autorizar su inicio en  torno a la sexta semana. Aunque desde el primer día, como dijimos en el post previo, puedes contribuir activamente a tu recuperación.

Los objetivos de la rehabilitación tras la operación de incontinencia urinaria son:

  • mejorar el estado de las cicatrices;
  • recuperar el tono normal de la musculatura del suelo pélvico, del diafragma torácico, y de la musculatura profunda abdominal y lumbar;
  • reeducar la respiración y la postura;
  • aprender a hacer los esfuerzos de forma adecuada;
  • fortalecer los grupos musculares débiles y relajar la musculatura con exceso de tono.

¿En qué consiste la rehabilitación?

Existen distintas modalidades terapéuticas. En cada caso particular, el médico decidirá el tratamiento idóneo. En algunos casos será necesario el tratamiento manual, para tratar las cicatrices o relajar los músculos tensos. La termoterapia (aplicar frío/calor) puede ser útil para relajar los tejidos o aliviar la inflamación. Con la electroterapia es posible aplicar corrientes analgésicas (que ayudan a calmar el dolor), o de fortalecimiento muscular. Pero sin duda, lo más importante es aprender un adecuado programa de ejercicios y realizar técnicas de reeducación (respiratoria, postural y de adaptación de los esfuerzos).

En la primera sesión es muy importante enseñar a la paciente cómo realizar los esfuerzos correctamente. Entendiendo por esfuerzos todos los gestos que impliquen un aumento de la presión en la cavidad abdominal. Como toser, hacer pujos durante la defecación o coger las bolsas de la compra. Esto contribuirá a proteger en el presente la zona recién intervenida. Y en el futuro, a evitar el daño repetido del suelo pélvico.

Ejercicios de suelo pélvico

En la primera fase los ejercicios estarán orientados a relajar la musculatura perineal, que tras la cirugía puede estar tensa. Cuando esto se ha conseguido, se pueden añadir ejercicios de fortalecimiento. Inicialmente deberán ser supervisados para asegurarnos de su correcta realización. Pueden ser los clásicos ejercicios de kegel, realizados de forma aislada. O puede hacerse una potenciación indirecta realizando otros ejercicios.

Desde el primer momento, la paciente debe aprender a localizar y activar la musculatura abdominal profunda (transverso abdominal). Y posteriormente se progresará hacia ejercicios de fortalecimiento del core. Además, se deben hacer ejercicios de potenciación de la musculatura glútea (glúteos mayor y medio, sobre todo) y de la musculatura profunda lumbar (multífidos).

Todo esto se acompañará de ejercicios de propiocepción. De forma simplificada, éstos consisten en trabajar el equilibrio en posiciones inestables. Pues esto ayuda a activar de forma inconsciente toda la musculatura profunda.

Realizar estos ejercicios y pautas contribuirán a conseguir un mejor resultado postquirúrgico, a evitar que aparezca incontinencia de nuevo y a prevenir otros problemas de suelo pélvico.

Filed Under: Ejercicios de suelo pélvico, Incontinencia urinaria, Suelo pélvico, Tras una cirugía

28 febrero, 2017 by Dra.Morales

Consejos tras la operación de incontinencia urinaria

operación de incontinencia urinaria

Como ya hemos comentado en posts previos, sufrir pérdidas de orina es un problema muy frecuente (no normal) en la mujer. Cuando se trata de incontinencia de esfuerzo (la que se produce con la tos, risa, estornudos…), la primera opción de tratamiento es la rehabilitación de suelo pélvico. Orientada, entre otros objetivos, a recuperar el tono normal de la musculatura del periné. Pues en casi todas las mujeres con incontinencia, éste se encuentra alterado. En los casos en que la rehabilitación es insuficiente, puede ser necesaria la operación de incontinencia urinaria.

Operación de incontinencia urinaria

En estas cirugías se busca restaurar la posición anatómica (adecuada) de la uretra y el cuello de la vejiga. Pues en la mayor parte de los casos están “caídos”. Existen distintas técnicas para la operación de incontinencia urinaria: mallas (conocidas con las siglas TVT y TOT); la colposuspensión; slings uretrales (como el de la imagen); técnicas de relleno uretral…

Aunque el postoperatorio en cada una de estas intervenciones tiene sus particularidades, hoy os quiero dar hoy unas recomendaciones generales:

Evitar esfuerzos

Es probable que entre las primeras indicaciones que has recibido tras el alta hospitalaria estén las de mantener un reposo relativo y evitar realizar esfuerzos. Esto se debe a que los tejidos necesitan un tiempo determinado para recuperarse tras la agresión que supone una cirugía. Cuando realizamos esfuerzos (sobre todo si no lo hacemos de la forma correcta) se transmiten ciertas presiones al suelo pélvico. Éstas podrían provocar molestias o daños en la zona intervenida. Por eso, en general, al menos durante las 6 primeras semanas, debes evitar los sobreesfuerzos.

El dolor y el estreñimiento, dos enemigos

Es habitual sufrir dolor después de casi cualquier intervención quirúrgica. Por lo que es probable que tu cirujano te haya recomendado analgésicos (teniendo en cuenta tus antecedentes personales y tus necesidades). Pero si el dolor persiste, debes acudir a tu médico a que te recomiende el tratamiento idóneo. Aguantar el dolor no aportará ningún beneficio en la evolución. Más bien al contrario, puede prolongar el tiempo de recuperación.

En algunos casos, el propio dolor, o el miedo a sufrirlo, hace las pacientes eviten (retrasen) el momento de la defecación. Este mecanismo, en la mayoría de los casos inconsciente, provoca un círculo vicioso que hace que cada vez sea más difícil hacer deposición. Por este motivo, es importante tomar medidas para vencer el estreñimiento desde el postoperatorio inmediato. Debes aumentar el contenido en fibra de tu dieta y beber mucho líquido. Busca un horario regular para hacer deposición, y haz la actividad física que toleres. Si lo anterior no te funciona, puedes recurrir a los laxantes.

Dos recomendaciones muy saludables

Está comprobado que el sobrepeso es un factor que por sí mismo contribuye a empeorar la incontinencia urinaria (puedes leer más aquí).  Por los mismos mecanismos, no ayudará a que el resultado tras la operación de incontinencia urinaria sea óptimo.

En cuanto al tabaco, además de los múltiples efectos deletéreos que sabemos que produce sobre los diferentes órganos, está demostrado que dificulta el proceso de cicatrización de los tejidos.

Rehabilitación de suelo pélvico

Por último, para conseguir un resultado excelente tras tu operación de incontinencia urinaria, es muy importante seguir un adecuado programa de rehabilitación con supervisión médica. Dependiendo del tipo de intervención realizada y de las indicaciones de tu cirujano, lo habitual es que puedas comenzarlo en torno a la sexta semana postoperatoria.

En el próximo post, explicaremos las claves del tratamiento rehabilitador tras una cirugía de incontinencia.

Filed Under: Incontinencia urinaria, Suelo pélvico, Tras una cirugía

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