Rehabilitación del varón: no es lo mismo

Cada vez son más los pacientes varones que acuden a nuestras consultas por presentar pérdidas de orina. Habitualmente en relación con el tratamiento de patología de la próstata (hipertrofia benigna, cáncer), aunque puede deberse a otras causas. En el post de hoy os quiero explicar la importancia de abordar la incontinencia urinaria del varón como una entidad específica. Pues la Rehabilitación del varón no es lo mismo que en la mujer.

Hasta hace unos años, pocos habían oído hablar de suelo pélvico. Y actualmente no concebimos hablar de salud en la mujer sin reservar su propio espacio al suelo pélvico. También en la mayoría de actividades deportivas dirigidas al sexo femenino se ha puesto el foco en esta parte del cuerpo con el objetivo de protegerla y fortalecerla.

Incontinencia urinaria del varón

Pero, ¿sucede lo mismo en el varón? ¿Es su suelo pélvico igual al de la mujer? Podríamos pensar que lo que tan bien ha funcionado en la mujer, debería servir también el hombre. Pero como veremos hoy, si hablamos de Rehabilitación del varón: no es lo mismo.

Los ejercicios de Kegel

En la década de 1940, Arnold kegel propuso los ejercicios que a día de hoy llevan su nombre como método de tratamiento para mejorar la incontinencia que presentaba la mujer en el postparto (puedes leer más aquí).

“Cierre como si quiere cortar el chorro de la orina”. Y repita.

Desde entonces, hemos aprendido mucho. Que estos ejercicios de kegel pueden servir: son geniales para algunas mujeres; en otras no aportan ninguna mejoría; y en algunas, incluso, pueden contribuir a iniciar o agravar cuadros de dolor.

En realidad, los ejercicios de Kegel siguen teniendo sus indicaciones y son la base de la prevención y tratamiento de la mayor parte de los problemas del suelo pélvico en la mujer. Pero no vale la misma receta para todas.

¿Y sirven los kegel para los hombres?

A medida que el suelo pélvico de la mujer se ha ido consolidando como parte esencial de su salud y su bienestar, tanto los pacientes como los propios especialistas hemos comenzado a ser conscientes de que el suelo pélvico del varón constituye una entidad con la misma importancia que tiene en la mujer.

Podríamos decir que su anatomía, salvando las evidentes diferencias en el aparato reproductor, es igual (en realidad NO lo es). Igual en cuanto a que en ambos sexos hay vejiga urinaria, uretra, esfínteres en la uretra y en el recto, la misma musculatura en el suelo pélvico (elevador del ano, coccígeo)…

… suelo pélvico, ¿igual?

Tal vez pensando que todo era igual o parecido, se empezaron a recomendar y a enseñar los ejercicios de Kegel también para ellos.

Para enseñar a las mujeres a hacer los ejercicios de Kegel, lo hacemos habitualmente mediante una exploración ginecológica a través de la vagina.

“Cierra y eleva, respirando de esta manera”.

De forma análoga, en el varón, mediante una exploración rectal, podríamos dar una orden similar.

“Cierra el esfínter mientras respiras así. Y repite”.

Pero se vió que esto no funcionaba. Y en los estudios realizados en los útimos años (anatómicos y con pruebas de imagen) se ha probado que existen importantes diferencias, tanto anatómicas, como en los mecanismos de continencia.

Rehabilitación del varón: no es lo mismo

Es decir, hemos comprobado, a través de la experiencia y sobre todo, gracias a la evidencia de estudios bien diseñados, que el suelo pélvico del hombre no funciona igual que el de la mujer. Su anatomía, aunque existen ciertas similitudes, es muy diferente. Los mecanismos de continencia no son iguales. Y aquí radica una de las grandes diferencias. Por lo que la Rehabilitación del varón debe ser específica.

Como hemos visto, las principales causas de incontinencia en el varón son muy diferentes a las que la provocan en la mujer. Con este punto de partida, y conociendo sus diferencias anatómicas, es fácil entender por qué su valoración y las estrategias de tratamiento no pueden ser superponibles.

Reflexión final

Estas líneas que os he compartido son fruto de mi reflexión personal, basadas exclusivamente en mi propia experiencia y lo que he podido ver en el ámbito en el que yo trabajo. Obviamente no puedo generalizar mi punto de vista, y es probable que existan profesionales que hayan realizado un enfoque acertado desde el principio. Tal vez aquí he plasmado mi propia curva de aprendizaje hasta que ha habido estudios científicos y evidencia que nos han guiado a los profesionales.

Fotografía: Haley Rivera en Unsplash

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