En Medicina, como en el resto de ámbitos, cada vez existen más dispositivos y aparatos a disposición de los pacientes. En principio esto es algo positivo: si hay más medios para tratar una patología,habrá más posibilidades de curación o mejoría. La cara B es que, hay tantas opciones de tratamiento, que a veces el paciente no sabe qué es lo mejor para un determinado problema. Esto se debe, en parte, a que la mayoría de las veces los pacientes no conocen qué efecto tienen dichos aparatos en su cuerpo.
Y para que a ti, que te planteas probar NESA, no te suceda esto, voy a empezar esta serie de publicaciones por el principio: explicando qué es la neuromodulación no invasiva NESA. En sucesivas entradas iré describiendo cómo funciona la tecnología XSignal, para qué sirve la neuromodulación no invasiva o si se trata de un tratamiento realmente eficaz. También puedes obtener más información pinchando aquí.
Qué es la neuromodulación no invasiva NESA
Para comprender cómo funciona esta modalidad de tratamiento es necesario entender antes conceptos como la neuroplasticidad y la neuromodulación.
Neuroplasticidad
El sistema nervioso, como demostró la neurocientífica Marian Diamond, tiene neuroplasticidad. Es decir, tiene capacidad de adaptación ante circunstancias que afecten al medio interno o de origen externo.
Por ejemplo, si observáramos el cerebro de una persona que desarrolla una nueva habilidad (tocar el violín) antes y después de este aprendizaje, veríamos cambios en sus estructuras neuronales y en sus vías nerviosas. A través de la repetición, el cerebro va moldeándose lentamente.

En el caso del dolor se producen modificaciones en vías nerviosas (a través de procesos de sensibilización central o periférica) que en muchos casos pueden ser revertidos. De forma similar a como cambiaría el cerebro de nuestro violinista si pasara muchos años sin tocar su violín.
Y aquí se abre un área fascinante para los investigadores: ¿de qué manera podemos actuar sobre el sistema nervioso para revertir las vías que han sido moldeadas y que están relacionadas con determinados síntomas?
Cómo modular el sistema nervioso (neuromodulación)
Hasta la fecha no se conoce una forma de conseguirlo. ¡Se conocen muchas! Es cierto que, en algunos casos, los mecanismos de la neuromodulación no están del todo aclarados. Pero existe evidencia de que determinados fármacos, la meditación, la actividad física, y modalidades de tratamiento que utilizan electricidad o campos magnéticos pueden modular la transmisión nerviosa. Neuromodulan, aumentando o disminuyendo la excitabilidad de las neuronas y sus conexiones. Y esta neuromodulación contribuye al alivio de los síntomas.
Las investigaciones realizadas en los últimos años han demostrado que es posible inducir neuroplasticidad a través de la neuromodulación eléctrica mediante la modificación de la actividad de circuitos neuronales para generar adaptaciones que recuperen un estado de disfunción. De forma que, a través de una corriente eléctrica determinada se puede estimular o inhibir una red neuronal.
Qué es la neuromodulación no invasiva NESA
La neuromodulación NESA funciona mediante microcorrientes; patrones eléctricos específicos que generan impulsos que activan o inhiben vías nerviosas, y a través de la neuroplasticidad generan adaptaciones en el sistema nervioso. Estas corrientes se aplican en los principales nervios periféricos de los miembros superiores e inferiores (brazos y piernas). Y un direccionador permitirá que las corrientes viajen en una dirección específica.
Mediante esta estimulación se favorecen modificaciones específicas en la transmisión nerviosa que pueden ayudarte si sufres problemas como dolor crónico, ansiedad, insomnio, vejiga hiperactiva, disfunción eréctil y otras muchas entidades que pueden beneficiarse de la neuromodulación no invasiva NESA.
¿Neuromodulación del tibial en la prostatitis?
Hoy os quiero hablar sobre la neuromodulación del tibial en la prostatitis crónica. Si te perdiste la entrada anterior en la que expliqué en qué consiste la estimulación del nervio tibial, pásate antes a leerla aquí.
Como expliqué, el objetivo de la neuromodulación es normalizar la información que transmiten los nervios así como la forma de interpretar el cerebro esta información que le llega. No es un proceso fácil de exponer porque, de hecho, hasta la fecha, se desconoce el mecanismo exacto por el que es eficaz la neuromodulación del tibial para el dolor pélvico del varón, para otros casos de dolor crónico, o para disfunciones como el síndrome de vejiga hiperactiva.
El dolor pélvico crónico
La mayoría de las prostatitis crónicas cursan con dolor pélvico crónico. Y de hecho sería más correcto referirnos con este término a las prostatitis en las que se ha descartado infección o inflamación.
Estos cuadros de dolor pélvico crónico también (aunque cada vez menos) siguen siendo complejos de entender para investigadores y médicos. Aún no sabemos con certeza cuál es el mecanismo que desencadena el dolor, activa de forma excesiva y anómala las fibras encargadas del dolor, y que permite que tanto el dolor como otros síntomas acompañantes, puedan perpetuarse en el tiempo.
Los varones que sufren dolor pélvico crónico suelen presentar una clara disfunción a nivel miofascial (los músculos y las fascias que los recubren suelen estar acortados y con aumento de tono), que con frecuencia se acompaña de disfunción urinaria o sexual.
Lo llamativo es que en un elevado porcentaje de pacientes se ha visto una respuesta únicamente parcial, y a menudo transitoria, a los tratamientos dirigidos a este componente miofascial, urinario y sexual. Estudios recientes apuntan a que, añadido a lo anterior, los pacientes con dolor pélvico crónico presentan cambios en áreas del sistema nervioso central y periférico, que interfieren en la transmisión y la interpretación de señales. Ya sean estas positivas, neutras o negativas.
Estos cambios se conocen como sensibilización, que puede ser a nivel periférico (en los nervios) o central (cerebro y médula espinal). Un proceso complejo, culpable de que cuadros como el dolor pélvico o la distrofia simpático-refleja no respondan de forma satisfactoria a distintas modalidades de tratamiento.
¿Cómo podemos neuromodular?
Una parte importante en el tratamiento de estos pacientes suelen ser los fármacos neuromoduladores. Éstos actúan sobre el sistema nervioso, buscando el objetivo antes comentado, normalizar la recepción de las señales nerviosa y disminuir la respuesta alterada.
Aunque al actuar sobre el sistema nervioso, estos fármacos pueden provocar (y con frecuencia provocan) algunos efectos secundarios indeseables como mayor somonolencia, sensación de mareo etc. Lo que en ocasiones provoca abandonos del tratamiento.
Neuromodulación del tibial para el dolor pélvico del varón
Afortunadamente disponemos de técnicas de estimulación eléctrica que también nos permiten modular esa transmisión “aberrante”
Y ¿cómo lo hacemos? Aún no se ha establecido un único protocolo de administración de este tratamiento. Lo habitual es hacer un programa de una sesión a la semana, durante 12 semanas. Otro protocolo podría ser 2 días/semana durante 12 semanas. La sesiones tienen una duración de 30 minutos.
Si sufres dolor pélvico de larga evolución, o tienes pacientes que lo sufren, la neuromodulación del tibial puede ser de gran ayuda para conseguir cambios en el sistema nervioso.
Si no consigues controlar tus síntomas o necesitas una valoración médica experta, puedes consultarnos aquí. Entendemos tu dolor, y podemos ofrecerte un excelente tratamiento médico rehabilitador de suelo pélvico en Madrid.
¿En qué consiste la estimulación del nervio tibial?
En la entrada de hoy quiero explicar en qué consiste la estimulación del nervio tibial. También conocida como neuromodulación del nervio tibial.
Y más adelante os contaré el posible beneficio de esta técnica en cuadros como el dolor pélvico crónico en el varón.
En qué consiste la estimulación del nervio tibial
La técnica de estimulación del nervio tibial consiste – de forma muy simplificada- en aplicar una corriente en este nervio periférico a su paso por el tobillo, para desencadenar una señal nerviosa que viajará hacia el sistema nervioso central.
Por un lado, llegará a la médula espinal (a la región sacra), y desde ahí el impulso será transmitido hacia los nervios de la pelvis, donde ejercerá parte de su efecto neuromodulador. Por otro lado, la señal eléctrica también viajará hacia el cerebro, donde contribuirá a restablecer la normalidad en las áreas encargadas de la interpretación y respuesta ante los diversos estímulos.
Neuromodulación, qué es
De forma sencilla podríamos definir neuromodular como recuperar la normalidad, el equilibrio, en la transmisión de información nerviosa. Eliminar señales aberrantes que podrían estar dando lugar a determinados síntomas o enfermedades.
Se puede neuromodular con las propias manos (por ejemplo, desensibilizando una cicatriz), con fármacos (llamados neuromoduladores) o mediante técnicas eléctricas.
La diana de la neuromodulación no es la causa primaria (u origen) del dolor Sino que actúa sobre circuitos neuronales alterados, presentes en procesos como la vejiga hiperactiva, el dolor crónico, la distrofia simpatico-refleja, etc.
El mecanismo exacto por el que esta técnica (y en general otras modalidades de neuromodulación) es eficaz, aún no es del todo conocida. Pero existe suficiente evidencia científica que ha demostrado su eficacia en determinadas patologías. Y el campo de estudio se va ampliando progresivamente.
Quizá suena mágico, pero no lo es…
Los griegos ya se dieron cuenta
La historia de la neuromodulación para aliviar el dolor se remonta a más de 2000 años, en la antigua Grecia (1). Está documentado que, como otros remedios naturales, los sanadores utilizaban la descarga eléctrica de algunos animales (como el pez torpedo) para producir un efecto anestésico localizado, que produjera un alivio del dolor. Se trata probablemente de la primera referencia a la anestesia local eléctrica.
Desde entonces, la historia de la neuroestimulación y la neuromodulación han evolucionado muchísimo. Especialmente y de forma vertiginosa, en los últimos años.
Son múltiples las técnicas neuromoduladoras que a día de hoy se emplean para el tratamiento de muy diversas enfermedades: desde trastornos psiquiátricos hasta problemas de incontinencia, pasando por cuadros de dolor crónico refractario a otras terapias. Con técnicas tan variadas como la estimulación cerebral hasta el implante de electrodos permanentes en la médula espinal.
Técnica sencilla
El nervio tibial es un nervio periférico, rama del nervio ciático, que viaja hacia el pie por la cara interna de la pierna. Su estimulación se realiza cerca de la articulación del tobillo, a través de una aguja similar a las de acupuntura (técnica percutánea) o un parche adhesivo (transcutánea).
El protocolo vigente en la actualidad recomienda la aplicación de la corriente durante 30 minutos, 1 vez a la semana, durante 12 semanas. Su aplicación es tan sencilla que, en casos seleccionados y tras la comprobación de su eficacia, el propio paciente se la podría aplicar en su domicilio (siempre bajo indicación y supervisión profesional).
¿Conocías la técnica? ¿Crees que a ti te podría beneficiar?
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(1) Kane K, Taub A. A history of local electrical analgesia. Pain. 1975




