El pasado 23 de junio celebramos en Madrid (en Global Diet de la calle Velázquez, en Madrid) el primer encuentro de Raíces Femeninas. Una charla-taller para un reducido grupo de mujeres interesadas por su salud pélvica. Allí, Silvia Callarelli y yo, contamos a nuestras invitadas los aspectos más relevantes relacionados con el suelo pélvico y su cuidado.

¿Qué es Raíces Femeninas?
Raíces Femeninas es un precioso proyecto que nace de la colaboración entre una fisioterapeuta apasionada por el cuidado global de la mujer, y una médico rehabilitadora convencida de que la calidad de vida de las mujeres mejora tratando las enfermedades que puedan afectar a su suelo pélvico.
Esta colaboración empezó hace menos de tres meses y solo hemos dado unos pasos. Aún lo tenemos todo por hacer. Ideas que poco a poco irán tomando forma. Con el único objetivo de ayudar a nuestras pacientes a recuperar la calidad de vida perdida, a respirar. Mujeres que sienten que han perdido algo. Algunas tras su embarazo, otras después del parto, o como secuela de una cirugía. O al llegar la menopausia… Y ese algo se puede recuperar.
Raíces Femeninas y Yoga
Nuestro proyecto gira en torno a la salud (pélvica) de la mujer. Y son muchas las herramientas que tenemos para llegar a ella: cambios en el estilo de vida, modificaciones en la dieta, ejercicios, reeducación postural… Y uno de los caminos que engloba casi todas estas herramientas es el Yoga.
En la esencia de Raíces Femeninas está incorporar el Yoga en nuestra rutina diaria, para recuperar el suelo pélvico sano. Y de paso, aprovechar sus múltiples beneficios en las esferas emocional y física.
¿Por qué Raíces Femeninas?
Para los practicantes de Yoga es bien conocido el término “enraizarse”. Una forma de conectar con la tierra y con nosotros mismos. Con nuestra parte más profunda que es el core. Desde donde saldrán «estas raíces» que nos harán ser plenamente conscientes de nuestro propiocuerpo.
La toma de conciencia de esta parte tan íntima de la mujer es uno de los propósitos en la Rehabilitación de Suelo Pélvico. Como también lo es en el Yoga. El uso de la respiración abdominal como medio para llegar a esa toma de conciencia, también es un aspecto fundamental tanto en Rehabilitación como en Yoga.

Silvia y yo hemos comenzado a echar Raíces Femeninas. Y os ayudaremos, a todas las que os pongáis en nuestras manos, a encontrar las vuestras. A tomar conciencia de tu suelo pélvico. A respirar. Y si te animas – si es que aún no lo has hecho-, a adentrarte en el mundo del Yoga.
¿Practicas yoga? ¿Sientes mejor tu suelo pélvico desde que lo practicas?

En base a toda esta información establecemos un juicio clínico (diagnóstico): por ejemplo, incontinencia urinaria mixta moderada; o cisto-uretrocele grado II. Según el cual podemos trazar un plan de tratamiento. Que puede incluir una o varias de las siguientes opciones terapéuticas: medidas higiénico-dietéticas, aprendizaje de un programa de ejercicios, fisioterapia, fármacos. Opciones que se deben consensuar SIEMPRE con el paciente.
Lo habitual es que los pacientes lleguen a los médicos rehabilitadores tras haber sido estudiados y/o tratados (en caso de haberse sometido a una cirugía u otros tratamientos) por los especialistas que acabo de mencionar. Las nuestras, suelen ser consultas largas (30-45 minutos de duración) en las que preguntaremos y exploraremos al paciente para tener un diagnóstico rehabilitador que nos permita ofrecerle el plan de tratamiento más adecuado.


Considero imprescindible que el seguimiento de la rehabilitación de suelo pélvico la realice siempre un rehabilitador. Antes de comenzar el tratamiento es necesario realizar un correcto diagnóstico mediante una exploración completa (general, neurológica y de suelo pélvico). En ocasiones es necesario solicitar pruebas complementarias para orientar o confirmar un determinado diagnóstico (pruebas de imagen, estudios neurofisiológicos…).

