Como ya hemos comentado en posts previos, sufrir pérdidas de orina es un problema muy frecuente (no normal) en la mujer. Cuando se trata de incontinencia de esfuerzo (la que se produce con la tos, risa, estornudos…), la primera opción de tratamiento es la rehabilitación de suelo pélvico. Orientada, entre otros objetivos, a recuperar el tono normal de la musculatura del periné. Pues en casi todas las mujeres con incontinencia, éste se encuentra alterado. En los casos en que la rehabilitación es insuficiente, puede ser necesaria la operación de incontinencia urinaria.
Operación de incontinencia urinaria
En estas cirugías se busca restaurar la posición anatómica (adecuada) de la uretra y el cuello de la vejiga. Pues en la mayor parte de los casos están “caídos”. Existen distintas técnicas para la operación de incontinencia urinaria: mallas (conocidas con las siglas TVT y TOT); la colposuspensión; slings uretrales (como el de la imagen); técnicas de relleno uretral…
Aunque el postoperatorio en cada una de estas intervenciones tiene sus particularidades, hoy os quiero dar hoy unas recomendaciones generales:
Evitar esfuerzos
Es probable que entre las primeras indicaciones que has recibido tras el alta hospitalaria estén las de mantener un reposo relativo y evitar realizar esfuerzos. Esto se debe a que los tejidos necesitan un tiempo determinado para recuperarse tras la agresión que supone una cirugía. Cuando realizamos esfuerzos (sobre todo si no lo hacemos de la forma correcta) se transmiten ciertas presiones al suelo pélvico. Éstas podrían provocar molestias o daños en la zona intervenida. Por eso, en general, al menos durante las 6 primeras semanas, debes evitar los sobreesfuerzos.
El dolor y el estreñimiento, dos enemigos
Es habitual sufrir dolor después de casi cualquier intervención quirúrgica. Por lo que es probable que tu cirujano te haya recomendado analgésicos (teniendo en cuenta tus antecedentes personales y tus necesidades). Pero si el dolor persiste, debes acudir a tu médico a que te recomiende el tratamiento idóneo. Aguantar el dolor no aportará ningún beneficio en la evolución. Más bien al contrario, puede prolongar el tiempo de recuperación.
En algunos casos, el propio dolor, o el miedo a sufrirlo, hace las pacientes eviten (retrasen) el momento de la defecación. Este mecanismo, en la mayoría de los casos inconsciente, provoca un círculo vicioso que hace que cada vez sea más difícil hacer deposición. Por este motivo, es importante tomar medidas para vencer el estreñimiento desde el postoperatorio inmediato. Debes aumentar el contenido en fibra de tu dieta y beber mucho líquido. Busca un horario regular para hacer deposición, y haz la actividad física que toleres. Si lo anterior no te funciona, puedes recurrir a los laxantes.
Dos recomendaciones muy saludables
Está comprobado que el sobrepeso es un factor que por sí mismo contribuye a empeorar la incontinencia urinaria (puedes leer más aquí). Por los mismos mecanismos, no ayudará a que el resultado tras la operación de incontinencia urinaria sea óptimo.
En cuanto al tabaco, además de los múltiples efectos deletéreos que sabemos que produce sobre los diferentes órganos, está demostrado que dificulta el proceso de cicatrización de los tejidos.
Rehabilitación de suelo pélvico
Por último, para conseguir un resultado excelente tras tu operación de incontinencia urinaria, es muy importante seguir un adecuado programa de rehabilitación con supervisión médica. Dependiendo del tipo de intervención realizada y de las indicaciones de tu cirujano, lo habitual es que puedas comenzarlo en torno a la sexta semana postoperatoria.
En el próximo post, explicaremos las claves del tratamiento rehabilitador tras una cirugía de incontinencia.



