
Cada vez son más las (y los) pacientes a quienes se les prescribe Rehabilitación de Suelo Pélvico. Puede ser por diferentes motivos: para hacer tratamiento de incontinencia urinaria o fecal, de prolapsos o por dolor pélvico. Es también recomendable la realización de este tipo de tratamiento tras intervenciones que pueden afectar al funcionamiento del suelo pélvico (cirugías colo-proctológicas, ginecológicas o urológicas). Y también son cada vez más las pacientes que la realizan como prevención antes o durante su embarazo. Pero a quién se debe acudir para hacer Rehabilitación de Suelo Pélvico, ¿médico rehabilitador o fisioterapeuta?
¿Médico rehabilitador o fisioterapeuta?
Antes de abordar el área específica del suelo pélvico, quiero hablar en general sobre la diferencia entre rehabilitadores y fisioterapeutas.
Los rehabilitadores somos médicos especialistas en Rehabilitación. Especialistas igual que son los traumatólogos, neurólogos, ginecólogos o cualquier otra especialidad médica.
Para llegar a ser médico rehabilitador es necesario estudiar la carrera de Medicina (obtener el título de Licenciado en Medicina y Cirugía), de 6 cursos. Y posteriormente preparar el famoso examen MIR (Médico Interno Residente). Tras el que (según la calificación) se elige especialidad y centro donde se desea realizar este complemento a nuestra formación. En el caso de Rehabilitación, son 4 años. En los que nos formamos en todas las áreas que incluye nuestro programa formativo: Traumatología, Ortopedia Infantil, Neurología, Reumatología, Suelo Pélvico, Prótesis y Ortesis Daño Cerebral, Lesión Medular, Linfedema, Rehabilitación Cardiaca, Rehabilitación Respiratoria…
Es decir, para ser médico especialista en Rehabilitación (rehabilitador o fisiatra, que son sinónimos) son necesarios, al menos, 10 años de formación. Que capacitan al profesional para: realizar una valoración completa del paciente, solicitar las pruebas complementarias pertinentes, establecer el diagnóstico más probable y prescribir el tratamiento más adecuado. Todo ello orientado a prevenir la discapacidad o minimizar su repercusión en la vida de los pacientes. Somo expertos en devolver la calidad de vida que algunas enfermedades roban.

Fisioterapia
La formación en fisioterapia tiene una duración de 4 años (3 hasta la instauración del Plan Bolonia), tras los que se obtiene el Grado en Fisioterapia. Una formación general tras la que los fisioterapeutas habitualmente deben realizar formaciones voluntarias en una o más áreas de especialización, de duración variable. La mayor parte de ellas, similares a las áreas de formación obligatorias de los médicos rehabilitadores.
La función esencial de los fisioterapeutas es administrar al paciente los tratamientos que éste necesite en el ámbito de la terapia física. Con un amplio abanico de posibilidades: reeducación, enseñanza de ejercicios, tratamiento manual, electroterapia, termoterapia…

¿Quién «me hace» la Rehabilitación de Suelo Pélvico?
Lo esencial en cualquier proceso rehabilitador es que la mayoría de las veces se trata de procesos multidisciplinares. Es decir, en ellos es necesaria la intervención de distintos especialistas.
Por ejemplo, cuando un paciente sufre un ictus es necesaria la valoración, tratamiento y seguimiento por numerosos profesionales de la salud: neurólogo, rehabilitador, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, neuropsicólogo, logopeda, enfermero, técnico ortopédico… Pero para que el manejo del paciente sea el óptimo, es imprescindible la existencia de una figura que coordine la atención integral de este equipo multidisciplinar. Y en la mayoría de los casos es el médico rehabilitador quien desempeña esta función de coordinación.
Con la patología del suelo pélvico sucede algo similar. En ocasiones es necesaria la intervención del ginecólogo, urólogo, coloproctólogo, fisioterapeuta médico de familia, psicólogo, sexólogo… Cada uno con un “peso específico” diferente según la patología de la que se trate. Pero la mayoría de las veces, es el rehabilitador quien mejor puede coordinar la actuación de cada uno de ellos. Sin sustituir en ningún caso a ninguno de ellos.
Supervisión médica
Considero imprescindible que el seguimiento de la rehabilitación de suelo pélvico la realice siempre un rehabilitador. Antes de comenzar el tratamiento es necesario realizar un correcto diagnóstico mediante una exploración completa (general, neurológica y de suelo pélvico). En ocasiones es necesario solicitar pruebas complementarias para orientar o confirmar un determinado diagnóstico (pruebas de imagen, estudios neurofisiológicos…).
Una vez establecido el diagnóstico más probable, se podrá prescribir el tratamiento necesario. La mayoría de las veces está basado en fisioterapia. Pero a menudo debe complementarse con tratamiento farmacológico (analgésicos, relajantes, anticolinérgicos, laxantes…).
Por tanto, la respuesta a la pregunta con la que abría el post ¿rehabilitador o fisioterapeuta? sería: ambos. Para hacer una correcta Rehabilitación de Suelo Pélvico es necesaria la valoración por un médico rehabilitador y la realización de un programa adecuado de fisioterapia.
Fotografías: rawpixel y Lotte Meijer en Unsplash; www.coloprocto.org

Es verdad que son ejercicios aparentemente sencillos, que a veces se prescriben en consulta sin haber siquiera explorado al paciente (se entregan instrucciones en un folleto). Con las mismas indicaciones para una incontinencia urinaria que para un prolapso. Y sin comprobar si se hacen de forma correcta o no.
Se define como vividora lenta. Y en sus posts nos demuestra que de verdad lo es: nos regala todos esos detalles que resultan de exprimir la vida, pero que a veces nos pasan desapercibidos al resto. Hace fáciles, trenzas (aparentemente) imposibles; disfruta de su familia, de la cocina, de su perro Sam, restaurando muebles…
Soy muy seria en este aspecto y llevo a cabo todas las recomendaciones médicas. Nada de embutido curado, toda la fruta y verdura cruda muy bien lavada, quesos pasteurizados. La carne bien hecha y cero de pescados que pueden llevar mercurio. En concreto, lo que más me cuesta es renunciar a una copita de vinito…
Si no paran de repetírnoslo, es que algo deben de tener de razón. El ejercicio es fundamental durante el embarazo porque es importante llegar con la mejor forma posible al final, para estar en buenas condiciones de aguantar el parto. También porque favorece que no cojamos demasiado peso y ayuda a eliminar dolores.
Debido a que se trata de pocos meses, creo que es muy positivo pasarse la ropa entre amigas y familiares para comprar lo menos posible. Aunque luego siempre nos apetezca darnos un caprichito o veamos algo muy mono y caigamos en la tentación.


cada vez menos invasivas. Pero en ocasiones es inevitable el daño de estructuras profundas (vísceras) o superficiales (musculatura y fascias). Éste puede provocar, si no se toman las medidas adecuadas, problemas futuros. Por eso se debe prestar atención a los necesarios cuidados tras la cirugía abdominal desde el momento inicial.